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J. Carlos Sanz Lacomarcadepuertollano.com
El fallo obliga a la readmisión de Raúl Rodríguez en su puesto de trabajo
Otra sentencia del TSJ de Castilla-La Mancha declara nulo el despido de un trabajador por parte de Repsol Petróleo ya que atentó contra su libertad sindical
En el combate a lo David contra Goliat que Raúl Rodríguez mantiene con Repsol Petróleo de Puertollano la justicia parece inclinarse a favor del primero. De nuevo un fallo favorable del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Castilla-La Mancha declara nulo el despido del trabajador por conculcar un derecho fundamental como es la libertad de expresión y en concreto aplicada a la libertad sindical.
Una sentencia que se suma a la que semanas atrás también fallaba el TSJ y que dejaba sin efecto la sanción que en su día se impuso a Raúl Rodríguez que fue suspendido durante siete días de empleo y sueldo por haber disfrutado de su período vacacional sin que la empresa se lo hubiera comunicado por escrito.
Nulidad del despido por atentar contra libertad sindical
En esta ocasión, el fallo del TSJ obliga a Repsol Petróleo a la readmisión del trabajador en su puesto de trabajo. Exigencia que la petrolera ha acatado de manera particular pues como asegura Pablo García Minguillán, abogado del trabajador afectado, éste recibió un burofax por el que se le exime de prestar sus servicios en la refinería sin perjuicio de percibir íntegramente su salario. “La nulidad del despido viene motivada por entender que ha existido una actuación de represalia por su actividad sindical” agrega García Minguillán.
Raúl Rodríguez, que está afiliado al sindicato CGT en Repsol Petróleo, inició una demanda judicial el pasado mes de marzo al considerar que su contrato incurría en fraude de ley. La dirección de la empresa, al enterarse de que Rodríguez había emprendido acciones judiciales, rescindió su contrato.
La sentencia del TSJ, calificada de “hito histórico” por Javier Villa, Delegado sindical de CGT en Repsol Petróleo, ha sido recurrida por la petrolera en forma de recurso de casación aunque García Minguillán cree que no prosperará, es decir, no se revocará la sentencia porque la actuación de la empresa ha sido derivada a raíz de la demanda que presentó Raúl Rodríguez. El abogado del trabajador afectado explica que una vez la sentencia sea definitiva, Repsol Petróleo estaría obligada a readmitirlo en su mismo puesto de trabajo. Mientras duren los trámites del recurso de casación, Rodríguez seguirá percibiendo sus salarios correspondientes y desde casa.
En tono triunfante, Raúl Rodríguez hacía un llamamiento a los trabajadores de Repsol en Puertollano: “que nunca se dejen pisar sus derechos por una empresa”. Por lo que se ve, a él la justicia le está dando la razón.
La noticia completa en: http://www.lacomarcadepuertollano.com/diario/noticia.php?dia=2009_11_24¬icia=2009_11_24_No_10.xml

Josep Maria Antentas y Esther Vivas
La “batalla de Seattle”, en noviembre de 1999, inauguró un periodo de auge del movimiento “antiglobalización”. Desde entonces, se han sucedido múltiples protestas en motivo de las cumbres internacionales del G8, el Banco Mundial, la Unión Europea, el G20… entre las que cabe destacar las masivas movilizaciones contra la guerra de los años 2003 y 2004. El estallido de la “gran crisis” en el 2008, con el hundimiento de Wall Street y la crisis financiera, abrió un nuevo escenario para las resistencias a la globalización. Una crisis que puso en evidencia la cara más destructiva del capitalismo global.
El presente libro quiere recorrer la “geopolítica de las resistencias” que ha venido trazando el movimiento “antiglobalización” a lo largo de estos años. Una obra que intenta ofrecer retrospectivamente una panorámica general y un testimonio de lo que ha sido esta década de resistencias globales posterior a Seattle así como de los retos que enfrentan los movimientos sociales ante la crisis contemporánea, haciendo balance del pasado inmediato para mirar hacia el futuro.
Editorial: Editorial Popular
Colección: Rompeolas
Nº de págs: 247 pp.
P.V.P.: 17,80 euros
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Izquierda Anticapitalista
Nos hablan de avances en la protección de derechos humanos, pero las mujeres de todo el mundo continuamos sufriendo los efectos de múltiples violencias por el mero hecho de ser mujeres. Este año, en el día internacional contra la violencia machista, desde Izquierda Anticapitalista seguimos reivindicando la voz de las mujeres para parar de una vez por todas las violencias que limitan nuestros derechos, nuestra subsistencia, nuestra autonomía y nuestra credibilidad.
La violencia machista continúa presente en nuestras vidas cotidianas en forma de maltratos, asesinatos en el hogar y fuera de él, de violaciones y de acoso sexual. A pesar de que las agresiones que sufrimos tienen una presencia creciente en los medios de comunicación, éstos siguen hablando de las mujeres como víctimas pasivas, sin historia, sin voz. De esta manera, hemos pasado de la invisibilidad absoluta a protagonizar titulares morbosos que omiten el carácter sistémico de nuestras lesiones y nuestras muertes. Asimismo, los intentos del gobierno del PSOE de introducir legislación como la Ley de Violencia de Género están basados en la victimización de las mujeres y en la lógica punitiva. Ante estas limitaciones, consideramos imprescindible seguir realizando un análisis profundo de las causas de la violencia que sufrimos, las cuáles yacen en las desigualdades y opresiones resultantes del sistema patriarcal. De esta manera, ante las medidas actuales que no atacan el mal de raíz, queremos situar en el centro del debate la prevención. Una prevención que nos ayude a superar los meros “parches a posteriori” y que sirva para proteger realmente a todas las mujeres, incluyendo los colectivos más vulnerables y/o invisibilizados como las mujeres inmigrantes, las lesbianas o las trans.
Por otro lado, las mujeres muertas o heridas en manos de sus agresores constituyen “sólo” la cara más amarga de este escenario. Pero hay mucho más. La doble jornada de trabajo, el confinamiento de la mujer en el ámbito doméstico y la división sexual del trabajo son también expresiones cotidianas, y en gran medida factores, de esta violencia que hace falta seguir denunciando. No sólo ayudan a explicar las agresiones directas que las mujeres sufrimos cada día sino que también están relacionadas con el sistema capitalista y con las formas en que éste acentúa las relaciones patriarcales. La violencia de género se da a niveles individuales y familiares pero también se genera y perpetúa a niveles estructurales, como en el ámbito institucional, el económico o los servicios sociales, entre muchos otros.
Las negligencias de un estado de bienestar meramente subsidiario siguen siendo maquilladas gracias al trabajo “voluntario” o (infra)remunerado de cientos de miles de mujeres en el Estado español, tanto autóctonas como inmigrantes. Los recortes en gasto social, las privatizaciones de los servicios públicos, el aumento del paro, la flexibilización del mercado laboral, las políticas hostiles a la población inmigrante, todas ellas intensificadas en el actual contexto de crisis, contribuyen a mantener a miles de mujeres en una situación de dependencia y marginación social y económica, y resultan a menudo en una incapacidad de abandonar situaciones abusivas y en la feminización de la pobreza. Estas situaciones toman aún mayor calibre en los países del Sur, donde las mujeres son las primeras en pagar los dramáticos efectos de los programas de ajuste estructural y a menudo sufren la violencia física y sexual en situaciones de conflictos bélicos.
Es por todo ello que en un contexto de crisis que seguirá prolongándose y profundizándose, se hace más necesario y urgente que nunca articular respuestas y proyectos alternativos que tengan la denuncia de todas las caras de la violencia machista como uno de sus ejes centrales. ¡Las mujeres estamos hartas de ser los hombros invisibles sobre los cuáles descansa el capitalismo patriarcal! Éste se basa sobre los golpes que recibimos, sobre el trabajo eternamente no reconocido que realizamos, sobre nuestra discriminación, sobre nuestra sobreexplotación. ¡Estamos hartas de ser las mulas de carga del sistema y decimos basta, decimos NO!
Y nuestro NO no es una simple negación sino que forma parte de nuestro avance en la creación de una sociedad sin explotación ni opresión de ningún tipo; una sociedad que no esté basada en la lógica del beneficio, de la competitividad y de la violencia que las sustenta, sino que se organice en torno a los valores de la solidaridad, el respeto, la igualdad y el bien común. El 25 de noviembre, día internacional contra la violencia machista, pero también cada día del año, seguimos exigiendo, más firmemente que nunca, “basta ya de violencia machista! “Contra la violencia del patriarcado y el capitalismo, no nos callaremos!””Ante vuestra violencia, nuestra revuelta!”
CONFEDERACIÓN GENERAL DEL TRABAJO Sindicato de Oficios Varios de Puertollano
RUEDA DE PRENSA A LAS 10:15 HORAS DEL MARTES DÍA 24 DE NOVIEMBRE, AULA Nº1 EN LA CASA DE CULTURA DE PUERTOLLANO.
“UNA BREVE HISTORIA PARA UN GRAN COMIENZO”
Raúl Rodríguez Bogeat comenzó a trabajar en el centro industrial que Repsol Petróleo tiene en Puertollano a primeros de agosto de 2007. Su contrato de trabajo fue concertado en fraude de ley, aunque desconocemos si fue intencionadamente o como reconoció posteriormente el subdirector de recursos humanos solo se trataba de un error. Esto significaba que dicho contrato se convertía en indefinido desde la fecha de su firma, pero una cosa era reconocer el error y otra muy distinta aceptarlo y actuar en consecuencia para reparar los daños producidos con las correspondientes medidas paliativas y evitar su repetición con las preventivas. Pero este tipo de políticas son ajenas a esta corporación que haciendo gala de una su gran hipocresía empresarial, nos vende la cara a través de grandes campañas publicitarias donde se cantan exageradamente las bondades de su gestión, mientras se nos deja la cruz a los trabajadores ocultando con mucho cuidado e intimidación, todo lo que no interesa.
Conocida la génesis del caso podemos entrar en una breve descripción de los hechos.
En mayo del 2008 Raúl solicitó una semana de vacaciones con dos meses de antelación cumpliendo la norma del turno. La empresa, como era habitual en estos casos, no contesto por escrito, de modo que una vez realizada la cobertura correspondiente con el grupo de apoyo, se fue de vacaciones. Es importante este detalle. Pero su jefe decidió, que por el mero motivo de serlo, podía despedirlo alegando que la semana de vacaciones fue en realidad siete faltas de asistencia. No importaba que todo se realizara conforme a los usos y costumbres, para eso el era el jefe. Ante tal despropósito y atendiendo a nuestra queja, la empresa decidió no eliminar la inexistente falta, solo rebajar la sanción a la suspensión de empleo y sueldo por un tiempo igual al de vacaciones. La decisión se hizo firme después de ser acordada en una reunión del comité con la empresa en la que todos aceptaron. En palabras de los presuntos sindicalistas “sabemos que la sanción es injusta pero no se puede hacer otra cosa, a la empresa no la vas a denunciar”. Y hemos demostrado lo contrario, que se puede denunciar en una defensa justa de nuestros derechos, y sobre todo que se puede ganar.
La sanción fue recurrida por los servicios jurídicos de CGT. Se desestimo en los juzgados de Ciudad Real, pero la sentencia a sido revocada por el TSJ de Castilla La Mancha, dejando sin efecto la sanción y condenando a la empresa al pago de los días descontados.
Después se demando el contrato de trabajo que como vimos al principio estaba en fraude de ley. Este juicio esta pendiente por petición expresa de la abogada de la empresa. Su argumento fue que habíamos presentado conciliación por despido, ya que Raúl había sido despedido en mayo de esta año, y que estimaba mas importante el este ultimo que el de contrato. Estábamos en la sala de vistas, estábamos todos: juez, secretarios, abogados, testigos y el argumento no podía ser mas peregrino, pero a pesar de eso fue estimado y el juicio se suspendió hasta nueva fecha. Ahora habrá que retomarlo aunque se trate de un puro tramite ya que el contrato fijo ya fue reconocido por la propia empresa intentando terminar el proceso con la indemnización correspondiente a este tipo de contratos. Pero no aceptamos.
Y el tiempo y la justicia nos ha demostrado que fue una decisión ética y acertada. La demanda presentada para el reconocimiento del despido como nulo ha dado sus frutos y el fallo ha sido favorable declarando nulo el despido. La empresa no ha tenido mas remedio que admitir la sentencia y hoy Raúl vuelve a ser trabajador de Repsol, pero como parece no gustarle demasiado que vuelva a su puesto, ha decidido eximirlo de su obligación de ir a trabajar, le ha pagado los salarios de tramitación correspondientes a los meses que lleva sin trabajar y le ha reconocido un salario diario de algo mas de 66 euros y todo esto sin que tenga que salir de casa.
Esto marca un hito en la historia reciente de esta empresa, rompiendo por primera vez una especie de pacto de silencio marcado firmemente por la intimidación empresarial, con la colaboración de los sindicatos mayoritarios. Un caso que ya ha comenzado a desgranar las consecuencias de la falta de escrúpulos en la aplicación de una política corporativa represiva. Sacaremos a la luz las miasmas de una gran corporación que cotiza en las bolsas internacionales, pero que se pudre internamente por la arrogancia, la falta de profesionalidad y la soberbia de los equipos directivos. Se gastan cientos de miles de euros, los mismos que les niegan a los trabajadores enviándolos al paro con los EREs que actualmente ha ejecutado, en estudios del clima laboral. Y cuando reciben los datos y comprueban que los trabajadores piensan que no tienen libertad de expresión porque de ejercerla afectaría negativamente a su puesto de trabajo o carrera profesional, que no se valora suficientemente su desempeño profesional, o que existe favoritismo en el modo en que se producen los ascensos dentro de la compañía, el sesudo equipo directivo, en lugar de entender que se están haciendo muchas cosas mal y que hay que mejorarlas urgentemente, llegan a la conclusión de que lo que falla es la comunicación, y se gastan mas recursos en realizar un programa para desembrutecer a los trabajadores que no se enteran de nada. Esto es real y tenemos los datos.
Y todo esto con una persona que era interino, aunque el contrato se celebrase en fraude de ley. Es algo que ha desmarcado a muchas personas que vivían seguros dentro de su arrogancia. Y con una organización de trabajadores (CGT) a la que ninguneaban con menosprecio.
Pero esto es solo el comienzo de una gran historia de cambio. Desarrollaremos una serie de proyectos orientados a difundir una realidad que difiere enormemente de la mentira que nos venden a golpe de talonario y estudiadas campañas de publicidad. A pasar factura a esa hipocresía empresarial y exigir el estricto cumplimiento de una conducta corporativa mucho mas ética, eliminando de la estructura los elementos que hoy no lo hacen posible. Informaremos a los ciudadanos de como a una empresa que se vende verde, le han sacado varias veces la tarjeta roja por contaminar el aire, el agua y hasta nuestras propias vidas, con multas de mas de 600.000 euros. Por incumplir la LPRL, o falsear los índices de siniestralidad obligando a los trabajadores que sufren un accidente a que no se den de baja. Lo mostraremos también a los inversores que se muestren sensibles con el medio ambiente y a un adecuado clima laboral. Y todo esto sin contar los desmanes que comete en algunos países en los que opera, como en al parque nacional de Yasuni (Ecuador).
Nuestra primera acción a realizar consistiría en una concentración como protesta a las puertas de la empresa en sus oficinas centrales situadas en el madrileño Paseo de la Castellana en la que entregaremos una carta dirigida al presidente, sr. Brufau, pidiendo el cese de los responsables en el caso que nos ocupa, y por una política de empleo mas responsable y sin recortes de plantilla.
También deciros que estamos dispuestos a ser entrevistados, si lo deseáis, así como ampliaros datos y entregaros copias de pruebas documentales.
Agradecemos de antemano vuestro interés y esperamos vuestra asistencia.
Recibid un cordial y solidario abrazo.
Fdo: Raúl Rodríguez Bogeat. Secretario de Organización.
A LAS 10:15 HORAS DEL MARTES DÍA 24 DE NOVIEMBRE,
AULA Nº1 EN LA CASA DE CULTURA
Desde la Confederación General del Trabajo convocamos rueda de prensa, a la que invitamos a todos los medios informativos, para comentar sentencia de la sala nº 3 de lo social de los juzgados de Ciudad Real contra Repsol Petróleo. También de los Sindicatos UGT, STR, CTI y CCOO que con su silencio han mantenido una postura de apoyo a la empresa y por tanto contra el trabajador. De nuevo un fallo favorable para una importantísima sentencia que declara nulo el despido del trabajador por conculcar un derecho fundamental como es la libertad de expresión y en concreto aplicada a la libertad sindical.
Esto viene a refutar lo que ya afirmábamos hace algo mas de 15 días con la anterior sentencia del TSJ de CLM sobre sanción y nos da la razón. Hemos abierto un camino de lucha de justas reivindicaciones, mas ahora que se abre un futuro de incertidumbre y que si no sabemos encarar solo nos traerá una fuerte reducción del empleo que convertirá a Puertollano en un desierto laboral. Hay que hacer una lectura seria de la situación actual y tener en cuenta las previsiones a corto y medio plazo en la evolución del clima laboral y el empleo en el grupo Repsol en Puertollano y actuar en consecuencia antes de que sea demasiado tarde. Desde luego que en CGT no haremos dejación de nuestra responsabilidad y haremos todo lo que este en nuestra mano.
Agradecemos de antemano vuestro interés y esperamos vuestra asistencia.
Recibid un cordial y solidario abrazo.
Pueden ver el comentario pulsando aquí o pegando la siguiente dirección en el navegador: http://cgt-sovciudadreal.es/spip.php?article11
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Declaración de Izquierda Anticapitalista
Estos días 20 y 21 de noviembre, los sindicatos agrarios COAG, ASAJA y UPA, han convocado a un paro general en el campo, y a una gran manifestación en Madrid el 21 de noviembre. Con el lema: “El campo se arruina, movilízate”, están realizando una campaña que pretende la implicación de todos los ayuntamientos rurales y la solidaridad masiva de la sociedad rural.
El descontento de los agricultores es una realidad. La renta agraria ha descendido un 26% en los últimos cinco años; hay una pérdida de 124 mil empleos en el sector agrario; los costes de producción se han incrementado el 34 %; y hay un descenso generalizado en los precios de origen, por la práctica oligopolista de las cadenas alimentarias. La gran distribución controla el 82% de las compras y se aplican márgenes que, en algunos casos, son del 1,200 por cien entre el precio pagado al agricultor y el precio del consumidor.El sector agrario está viviendo una crisis profunda y, por ello la movilización en el campo es necesaria. Un mundo rural vivo sólo será posible a través de la movilización de las y los campesinos en oposición al actual modelo de producción agrícola y a la agroindustria. El futuro del campo está en la lucha.El paro general convocado estos días 20 y 21 pone sobre la mesa la crisis del campo y la necesidad de soluciones, y señala el camino de la lucha como única solución. Por ello desde Izquierda Anticapitalista apoyamos las movilizaciones y pensamos que su éxito es clave para el futuro del campo. Al mismo tiempo, pensamos que las mismas presentan límites importantes en su discurso y que es necesario ir más allá en la crítica al actual modelo agroindustrial. Las reivindicaciones de las organizaciones agrarias, como precios justos, fiscalidad adecuada, plan de financiación…son positivas, pero es necesario oponerse globalmente al actual modelo de producción agrícola y ganadera dominado por las multinacionales y que es el causante de la crisis del campo. Las agromultinacionales ponen en nuestros mercados productos producidos a 2 mil kilómetros de distancia y a costa de la explotación de campesinos, de los trabajadores rurales asalariados, la destrucción de la tierra con la siembra de monocultivos y transgénicos donde utilizan grandes cantidades de petróleo, abono y agrotóxicos. Sin un cambio de fondo de modelo, no habrá futuro para el campo, los pequeños agricultores y los trabajadores rurales asalariados.Es necesario plantear una transformación radical de la Política Agraria Común (PAC) que sirva de apoyo a los pequeños campesinos y que tenga como objetivo mantener e incrementar la población rural. Una PAC que apoye a la agricultura local, ambientalmente sostenible con biodiversidad y con prácticas agroecológicos que lleven a producir alimentos saludables en mercados locales y a consumidores directos.Otra exigencia central debe ser la desaparición de los cultivos transgénicos que tan graves consecuencias tienen para la salud humana y el medio ambiente, creando una fuerte dependencia del agricultor de las transnacionales. El Estado español, en particular en Catalunya y Aragón. es un de los países donde se cultivan más transgénicos.Hay que fomentar también un verdadero de plan de reconversión ecológica de la economía y de fomento de las energías renovables, desmarcándose de las falsas soluciones como el incremento de los agrocombustibles, que entran en competencia con la producción de alimentos y que han favorecido los aumentos de precio de cereales y grano a escala internacional, en el marco de la crisis alimentaria que estalló en el 2007.Para combatir al actual modelo agroindustrial es necesario buscar una alianza entre pequeños campesinos y las y los trabajadores asalariados del campo, que sufren condiciones de trabajo de explotación y miseria, uniendo os problemas respectivos y tejiendo las alianzas necesarias. Y, a un nivel más general, es necesario impulsar una alianza del campo y de la ciudad. El cuestionamiento del actual modelo agrario requiere una alianza entre campesinos y trabajadores rurales, y consumidores, organizaciones ecologistas, y sindicatos (especialmente en sectores como la gran distribución comercial, donde la mano de obra es fuertemente explotada). Esta es la perspectiva estratégica de fondo trabajar.La crisis del campo y el mundo rural requiere movilizaciones que cuestionen de base al actual modelo agroindustrial. Creemos que este es el enfoque que debería tomar el movimiento campesino en el estado español, y sus movilizaciones futuras. Esta semana, precisamente, en Roma más de 600 delegadas y delegados de organizaciones campesinas, pescadores, consumidores críticos, pastores, mujeres, jóvenes, etc., se han reunido en un foro paralelo a la Cumbre de la FAO, para contestar a preguntas como: ¿Qué agricultura puede enfriar a nuestro planeta? ¿Qué solidaridad entre el campo y la ciudad? ¿Qué modelos alternativos de comercialización? ¿Cuál es el papel de las mujeres, campesinado, pastores, de las comunidades rurales en la construcción de la soberanía alimentaria?Las demandas y las luchas de la contra-cumbre en Roma marcan lo debería ser los ejes de un movimiento campesino opuesto a la agroindustria, a la globalización neoliberal y a las multinacionales, en favor de un mundo rural vivo, de un modelo de producción agrícola basado en la soberanía alimentaria, que devuelva el control de la producción a las y los productores, y en el que todas las personas del campo, pequeños campesinos y trabajadores/as del campo tengan derecho a una vida digna. ¡Por un mundo rural vivo!¡Movilicemos el campo a favor de otro modelo de producción y distribución de alimentosl!
Cuatro tesis a modo de conclusión
1. Esta crisis es una crisis sistémica
Para funcionar de forma relativamente armoniosa, el capitalismo tiene necesidad de una tasa de ganancia suficiente, pero también de salidas para sus productos. Pero debe satisfacerse una condición suplementaria, que se refiere a la forma de estos mercados: deben corresponder a los sectores susceptibles, gracias a las ganancias de productividad inducidas, de hacer compatible un crecimiento sostenido con una tasa de ganancia mantenida. Sin embargo, esta adecuación está constantemente puesta en cuestión por la evolución de las necesidades sociales. La multiplicación de bienes innovadores no ha bastado para constituir un nuevo mercado de una talla tan considerable como el sector automóvil, que implicaba no solo la industria automóvil sino también los servicios de mantenimiento y las infraestructuras de carretera y urbanas. La extensión relativamente limitada de los mercados potenciales no ha tampoco sido compensada por el crecimiento de la demanda. Faltaba desde este punto de vista un elemento importante para cerrar el bucle que debía llevar de las ganancias de productividad a progresiones rápidas de la demanda en función de las bajadas de precios relativos inducidas por las ganancias de productividad.
Asistimos al contrario a una deriva de la demanda social, de los bienes manufacturados hacia los servicios, que corresponde mal a las exigencias de la acumulación del capital. El desplazamiento se hace hacia zonas de producción (de bienes o de servicios) con débil potencial en productividad. En los pasillos del aparato productivo también, los gastos en servicios ven aumentar su proporción.
Esta modificación estructural de la demanda social es una de las causas esenciales de la ralentización de la productividad que viene luego a rarificar las oportunidades de inversión rentables. No es principalmente porque la acumulación se ha ralentizado que, por su parte, la productividad se ha desacelerado. Es al contrario, porque la productividad -en tanto que indicador de ganancias anticipadas- se ha ralentizado, que la acumulación está a su vez deprimida y que el crecimiento está frenado, con efectos de rebote suplementarios sobre la productividad.
Otro elemento a tener en consideración es la formación de una economía realmente mundializada que, confrontando las necesidades sociales elementales en el Sur con las normas de competitividad del Norte, tiende a excluir a los productores (y consiguientemente las necesidades) del Sur. En estas condiciones, la distribución de rentas no basta, si éstas se gastan en sectores cuya productividad -inferior o menos rápidamente creciente- viene a influir sobre las condiciones generales de la rentabilidad. A partir de ahí, el salario cesa en parte de ser una salida adaptada a la estructura de la oferta y es una razón suplementaria para bloquearla. La desigualdad del reparto en favor de capas sociales acomodadas (a nivel mundial igualmente) representa entonces, hasta un cierto punto, una salida a la cuestión de la realización de la ganancia. Se vuelve a encontrar aquí la contradicción fundamental entre la transformación de las necesidades sociales y el modo capitalista de reconocimiento y de satisfacción de estas necesidades. Pero esto quiere decir también que el perfil particular de la fase actual moviliza, quizá por primera vez en su historia, los elementos de una crisis sistémica del capitalismo. Se puede incluso avanzar la hipótesis de que el capitalismo ha agotado su carácter progresista en el sentido de que su reproducción pasa en adelante por una involución social generalizada. Las posibilidades de remodelación tecnológico, social y geográfico susceptibles de proporcionar el marco institucional de una nueva fase expansiva parecen limitadas y esta onda larga está probablemente llamada a alargarse en un crecimiento débil. Por parafrasear una fórmula célebre, la Edad de oro ha representado sin duda “el estadio supremo del capitalismo”, lo mejor que tenía que ofrecer. El hecho de que retire ostensiblemente esta oferta marca por su parte la reivindicación de un verdadero derecho a la regresión social.
2. Las medidas adoptadas no definen una salida a la crisis.
Las nacionalizaciones bancarias no son sino seudonacionalizaciones. Son parciales, provisionales y más o menos incondicionales. Su objetivo es restablecer la rentabilidad del sistema bancario y proporcionarle los medios para su restructuración. Si se hubiera verdaderamente tratado de refundar el capitalismo estas inyecciones de dinero público hubieran podido ser la ocasión de imponer a los bancos reglas más exigentes de funcionamiento. Los discursos sobre la necesaria regulación, sobre la lucha contra los paraísos fiscales, etc., no son pues más que una operación de distracción. Lo más probable es que las liquideces entregadas hoy vendrán a alimentar la próxima burbuja.
La intervención pública constituye sin embargo una confesión que pone en cuestión uno de los fundamentos del neoliberalismo, a saber, el carácter óptimo del sector financiero privado. Pero esta intervención que equivale a socializar las pérdidas no basta para poner en marcha la transición hacia un nuevo régimen. El antiguo se basaba en la bajada de la parte de los salarios compensada por el sobreendeudamiento al que se añadía, en el caso de los Estados Unidos, la financiación del crecimiento por el resto del mundo. Los dos pilares de este modelo están hoy puestos en cuestión:
el endeudamiento interior no puede ya sostener la demanda, de tal forma que la recesión se ha convertido en una crisis clásica de sobreproducción y de realización. Y la financiación del déficit de los Estados Unidos se ha hecho incierta, tanto más en la medida en que los excedentes de los países emergentes van a tender a reducirse.
Las políticas de relanzamiento están mutiladas en la medida en que no pueden conducir a un restablecimiento de un reparto más equitativo entre salarios y beneficios. Sin embargo, es la condición esencial de la puesta en pie, o más bien de una vuelta a un modelo de tipo keynesianofordista.
Pero supondría una puesta en cuestión de las desigualdades que se han profundizado durante los últimos decenios, en grados diversos en los Estados Unidos, Europa e incluso en China.
Las políticas de salvamento del sistema van pues a permitir evitar una crisis semejante a la de los años 1930, pero no comportan las medidas susceptibles de evitar una depresión análoga a la que Japón ha conocido a lo largo de los años 1990.
La difusión de la crisis de las subprimes al conjunto del sistema financiero es un revelador del grado de integración de la economía mundial y del sistema financiero. La hipótesis de la desconexión avanzada al comienzo de la crisis, según la cual Europa o China permanecerían al abrigo de los efectos de la crisis y permitirían evitar una recesión generalizada, ha fracasado rápidamente. La crisis está lejos de haber terminado y la coordinación de las autoridades capitalistas (gobiernos, bancos, FMI, fondos soberanos, instituciones europeas, etc.) progresa bajo la presión de la urgencia. Pero es insuficiente para que se pueda contemplar la puesta en pie de un nuevo Bretton Woods. El escenario más probable en los meses que vienen es, al contrario, el endurecimiento de las rivalidades entre capitalismos nacionales.
A pesar de la mundialización productiva, las contradicciones interestatales van a adquirir una nueva intensidad, intentando cada estado echar sobre los demás la carga de la crisis. Los Estados Unidos van a intentar imponer una nueva bajada del dólar, necesaria para el reequilibrado de su déficit comercial. En Europa, cada país se posiciona de forma muy diferente en relación a la crisis, en función del peso relativo del sector financiero, del sector inmobiliario y del automóvil, y de su modo de inserción en el mercado mundial. Una verdadera política económica coordinada está pues fuera de alcance, tanto más cuanto que la Unión europea se ha privado voluntariamente de las instituciones que permitirían llevarla a cabo, y particularmente de un presupuesto federal suficiente. Los países del Sur, particularmente en América Latina y Asia tendrán tendencia a recentrarse en sus mercados internos y regionales, siguiendo el modelo de las políticas de sustitución de importaciones llevadas a cabo en América Latina tras la crisis de los años 1930.
En el interior de cada país, es la contradicción capital-trabajo la que va a profundizarse. Hay pocas cosas en los planes de rescate o de relanzamiento en favor de los asalariados mientras que las empresas van a aprovechar la oportunidad de la crisis para restablecer las condiciones de su rentabilidad. En fin, los presupuestos públicos van a recargarse con las sumas dilapidadas en favor de los bancos y de las empresas, de tal forma que los presupuestos sociales deberán ser de nuevo reducidos. La coyuntura política de los meses y años que vienen estará sin duda caracterizada por una carrera entre el ascenso de orientaciones de tipo nacionalista o proteccionista y el de las luchas sociales.
3. El imposible neo-fordismo
Podría imaginarse la vuelta a un “neofordismo” caracterizado por un reparto capital-trabajo estabilizado a un nivel más favorable a los asalariados, gracias a lo que Keynes llamaba la “eutanasia del rentista”. La economía sería recentrada sobre la demanda interna, la intensidad del comercio mundial sería reducida, y la inversión pública y los gastos sociales jugarían de nuevo un papel motor.
Pero tal modelo supondría dar marcha atrás en las desigualdades sociales asociadas al capitalismo neoliberal y supondría un enfrentamiento con las capas sociales beneficiarias de esas desigualdades. La burguesía no está dispuesta a una autorreforma así y las corrientes políticas social-liberales no están dispuestas a asumir el grado de conflicto que sería necesario para instalar un régimen de acumulación así.
4. El capitalismo no se hundirá solo
La paradoja de la mundialización podría en el fondo enunciarse así: cuanto más logra el capitalismo modelar la economía mundial a su conveniencia, más se endurecen sus contradicciones. Es por lo que el capitalismo mundial se ha instalado en una situación de “desequilibrio inestable” que contiene numerosos elementos de ruptura. El escenario de un aterrizaje brutal de la economía de los Estados Unidos está cargado de una recesión mundial potencial en la que el entrelazamiento de los capitales y de los mercados, los desequilibrios propios de las finanzas podrían extender el marasmo al conjunto del planeta. Nuestra crítica del capitalismo no está sin embargo fundada en una forma de catastrofismo, en el sentido de que no depende de la inminencia de una crisis así.
Esta crítica no se basa en pronósticos sino en la realidad actual del capitalismo que se caracteriza por un rechazo a satisfacer las necesidades sociales de la humanidad: con esto nos basta y nos sobra, se podría decir. La transformación de la recesión en depresión mundial es posible, pero no garantizaría en nada una transformación social. La crítica del capitalismo contemporáneo no consiste pues en esperar la crisis que haría hundirse el capitalismo como un fruto maduro, sino en analizar la evolución de este sistema y en imaginar los medios de salir de él. La cuestión fundamental es en el fondo saber si la inestabilidad actual se va a desatar según el eje de los conflictos intercapitalistas o el de los enfrentamientos sociales.
La crisis ha alcanzado ya de forma profunda a la legitimidad de este puro capitalismo y de sus preceptos ideológicos. Los éxitos que registra son directamente proporcionales a las regresiones sociales que logra imponer, sin compensación ni contrapartida. Incluso si las relaciones de fuerza siguen estando a su favor, una cosa al menos debería estar clara: los proyectos que apuntan a regular, disciplinar o humanizar un tal sistema resultan en el contexto actual una pura utopía, en el mal sentido del término. La única actitud coherente hoy es, al contrario, oponer a este “puro capitalismo” un “puro anticapitalismo” proporcional a las amenazas que hace pesar sobre el bienestar de la humanidad.
Michel Husson/2009
MAIA EDICIONES
Colección: CLAVES PARA COMPRENDER LA ECONOMIA
124 páginas
BOLSILLO
TEMA: Economia
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Plataforma contra la Guerra de Afganistán • Madrid
La participación en la ocupación de muchos países europeos, bajo mandato de la OTAN, no mejora la situación en absoluto. Este fracaso militar está sirviendo para poner en cuestión, una vez más, la utilidad y eficacia de una Alianza militar para el intervencionismo y las ‘guerras preventivas’ que ha entrado en crisis precisamente a causa de las resistencias populares que provoca en todo el planeta. Los gobiernos europeos tienen ante sí el reto de desmarcarse de esta estrategia imperialista retirando sus contingentes.
En el caso español, la ocupación de Afganistán exige que el Gobierno:
a) reconozca la participación española en una guerra tan real e injustificable como injusta;
b) abandone la falsa retórica de las “misiones de paz” o de “reconstrucción de un país”;
c) renuncie a la tentación de ser otro alevín del imperialismo norteamericano, desmontando las basesmilitares españolas en Afganistán y en Asia Central (Manás en Tayikistán o los actuales intentos en Kirguistán);
d) acepte que la intervención en Afganistán no es esencialmente diferente de la participación en Iraq, de donde el actual gobierno retiró las tropas; e) promueva un plan de reconstrucción de Afganistán,
sobre la base del reconocimiento de la soberanía afgana.
Hoy, cuando la población trabajadora sufre los peores efectos de la crisis—cuando más de unmillón de familias sin trabajo han perdido toda protección social—, dedicar 51millones de euros diarios a gastosmilitares es simplemente una inmoralidad que no podemos soportar. La situación actual exige reorientar las prioridades del Gasto Público y dedicar los gastos militares a gastos sociales.
Por todo ello, el movimiento anti-guerra del Estado español convoca a la población a movilizarse—igual que lo hizo en 2003—ahora contra la guerra en Afganistán, y a participar en las protestas que se organizan el sábado 28 de noviembre en todo el Estado y, concretamente, acudir a lamanifestación enMadrid que partirá a las 18:00 horas desde la Glorieta de Atocha hasta la Puerta del Sol.
POR LA RETIRADA DE LAS TROPAS DE AFGANISTÁN
¡OTAN, NO! • ¡NO A LA GUERRA!
Plataforma contra la Guerra de Afganistán • Madrid
[ Asamblea contra la Guerra • Colectivos de Jóvenes Comunistas • Comité de Solidaridad
con la Causa Árabe • Corriente Roja • Cristianos de Base de Madrid • Cristianos por el
Socialismo • En Lucha • Iniciativa Comunista • Izquierda Anticapitalista • Izquierda Unida
de la Comunidad de Madrid • Juventud Comunista de España (Marxista-Leninista)
Partido Comunista de España • Partido Comunista de España (Marxista-Leninista)
Partido Comunista de los Pueblos de España • Partido Humanista • Plataforma de
Ciudadanos por la República • Republicanos Zona Sur de Madrid • Socialismo Libertario
Unión de Juventudes Comunistas de España • Unión Proletaria • Vía Democrática ]
Adhesiones: plataforma.afganistan@yahoo.es
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Joxe Iriarte, Bikila / www.gorripidea.blogspot.com
Decía un clásico, que las personas (y las organizaciones) tienen que ser juzgadas por lo que hacen no por lo que dicen. Viene esto a cuento porque, en los últimos tiempos no hay noticia donde no salte a la vista justo lo contrario.
Desde todo tipo de instituciones se nos traslada la idea de que la participación ciudadana es la quintaesencia de la democracia. La diputación de Gipuzkoa ha organizado cursos por diferentes pueblos de la provincia gastándose un pastón con dicho tema. Pero hacen justo lo contrario. Mucha cancha mediática en temas marginales, y cierre total en torno a los temas estratégicos claves. AHT-TAV, Súper Puerto, Incineradoras, Plantas productoras de Energía, Red de carreteras; Impuestos, Orden publico, etc. Recuerdo que el anterior Gobierno Vasco, mientras exigía (a mi juicio, “con todo derecho”) al Gobierno central que se respetase el “derecho a decidir” del pueblo vasco, se aliaba con su máximo representante – y negador en lo tocante a lo anterior- en vascongadas para prohibir a varios municipios el derecho a opinar y decidir sobre el TAV.
Los gestores-políticos y los empresarios, se llenan la boca con conceptos como desarrollo sostenible, responder al cambio climático, etc., cuando en la en la práctica (incluso en los negocios ligados al llamado capitalismo verde) hacen todo lo contrario. Sus proyectos son insostenibles, acumulativos (lo alternativo es un añadido y no algo sustitutivo), siendo una pequeña prueba los temas anteriormente mencionados, sin olvidar la ofensiva cada día mas agresiva para colarnos la industria nuclear por la puerta trasera del efecto invernadero. ¿Y Que decir del dinero empleado en el reflotamiento de la industria automovilística necesitada de una draconiana reconversión? Se lo aconsejo Michel Moore a Obama: ¿Si durante la II Guerra Mundial la General Motors fue capaz de trasformar la producción de automóviles por tanques y cañones, porque no se cambia ahora y se producen trenes y autobuses para el servicio publico?
Hablan de solidaridad a la hora de afrontar la las crisis, de impulsar nuevos valores (incluso lo hay quienes hablan de un capitalismo ético, ¿cabe mayor sinsentido?) pero una vez que pasados los primeros agobios se esta comprobando que todo es mentira. Se privatizaron los beneficios y ahora se socializan las perdidas, y los bancos vuelven a ganar (aunque sea algo menos que antes) los ejecutivos a aumentar sus dividendos, a blindar sus contratos a la vez que se flexibilizan plantillas y el paro se expande como reguero de pólvora. ¿Y los impuestos? ¿Por qué no paga quien más tiene? Mis ojos y oídos no daban crédito viendo por la tele al Astizaran (quien tras su ruinoso y desastroso paso por la Real, se aposento en la Federación española para seguir chupando del bote) cotejando la posibilidad de medidas de fuerza de los clubes si se los impuestos de las superestrellas se homologan con otros países europeos.
Hablan de intervenciones humanitarias cuando en realidad se refieren a guerras y como tales, inhumanas. Y dan el Novel de la Paz a Obama (no es la primera vez) al presidente y a la vez comandante en jefe del ejercito del mayor y agresivo imperio que actualmente existe, y solo, porque es algo menos salvaje que el anterior.
Se celebra a bombo y platillo el 20 aniversarios de la caída de un muro (el de Berlín) con asistentes de honor como Hilary Clinton, responsables de levantarlos (frontera USA-Mexico, Palestina, Ceuta y Melilla por poner unos ejemplos) y extenderlos a lo largo y ancho de todo el mundo, produciendo injusticias y calamidades de todo tipo. Y encima, dan el saque de honor a Lech Walesa, el ex-sindicalista que llego a presidente de un gobierno, traicionando sus orígenes obreros e impulsando el neoliberalismo más salvaje. Pocas veces, la palabra Solidarnosc-Solidaridad, fue tan vituperada como en Polonia.
Y aquí en casa, vemos que conceptos como pluralidad, transversalidad, que en política y en cultura son valores positivos, expresan justo lo contrario. Basta ver ETB para comprobar que si antes no era, precisamente espejo de pluralidad ahora lo es menos. Desde la Conserjería de Educación del Gobierno Vasco llaman bilingüismo equilibrado, justo desequilibrando la balanza del lado del idioma hegemónico (y obligatorio).
Y podría seguir hasta aburrirnos.
La verdad, estoy tentado de afirmar que las palabras son espejo de un mundo de revés. Pero no es así. Lo que hay es, manipulación y mucho morro (miente, calumnia, tergiversa, que algo queda, los nazis lo hicieron a lo burro, ahora todo es mas sutil, como la publicidad y las incursiones subliminales) como el de esos que se erigen en supremos Defensores de la Vida, importándoles un carajo los millones de seres humanos condenados a morir (de Sida y enfermedades venéreas) ¡y lo que es peor a vivir sufriendo! porque su estrechez moral obliga, a otros, a unas relaciones sexuales sin ningún tipo de protección, salvo el de la abstinencia imposible. Como lo demuestra el hecho de que no lo guarden ni sus sumos predicadores. Un botón de muestra, los sacerdotes americanos, irlandeses, y no paro de contar, acusados de agresiones sexuales, a menores, etc.
En definitiva, quienes son los dueños o tienen a su servicio tienen los medios de comunicación, usan los idiomas conforme les interesa. Ya lo dijo Humpty Dumpty en Alicia en el País de las Maravillas: “esa palabra quiere decir lo que yo quiero que diga, ni más un menos”… o algo por el estilo que cito de memoria)
Devolver a las palabras su verdadero sentido es la otra cara de esa moneda imaginada donde alguien imprimió aquello de: “hacer lo que se dice y decir lo que se hace”. Y por lo menos intentarlo
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EFE / Berlín
Miles de estudiantes de unas 50 universidades alemanas se manifestaron este martes contra la reforma europea de la educación superior (conocido como el proceso de Bolonia) y por la eliminación del cobro de matrículas. Los alumnos protestaron en las principales ciudades alemanas, entre ellas Múnich, Berlín, Friburgo y Colonia. En Berlín, según la policía, fueron alrededor de 5.000 lo manifestantes.
Las protestas comenzaron ya la semana pasada en una veintena de centros superiores, en los que los alumnos ocuparon simbólicamente algunas de sus aulas y otras dependencias, en unos actos en los que se estima que tomaron parte, en varias rondas, también unos 5.000 estudiantes. Las críticas de los universitarios en Alemania se enmarcan en la movilización general contra la reforma de los planes de estudio llevadas a cabo en otros países europeos.
En el caso alemán, al malestar del ámbito universitario contra el proceso de armonización de los estudios superiores se une el descontento por la imposición paulatina del cobro de matrículas universitarias y el deterioro de las condiciones de estudio. Los universitarios consideran que la reforma del sistema actual, por el que las titulaciones tradicionales serán reemplazadas por las de Bachelor (en España se han llamado grados y tienen una duración cuatro cursos) seguidos de máster, implicará la institucionalización de una educación clasista, puesto que sólo accederán a una titulación competitiva quienes se la puedan financiar o se endeuden. Con tambores y silbatos, los estudiantes se manifestaron con lemas como “Para los bancos están dispuestos, por la educación no hacen nada” o “Estamos aquí y hacemos ruido porque se nos roba la educación”.
Se trata de unas protestas y unos argumentos muy parecidos a los que esgrimen los estudiantes anti-Bolonia , que el curso pasado lograron incomodar al Gobierno y a los responsables universitarios con sus protestas, que también incluyeron encierros y manifestaciones.
Pero a diferencias de las españolas, las protestas de los estudiantes en Alemania cuentan con el apoyo del gremio docente y de la Conferencia de Rectores de Universidad, que ha instado a los responsables de los “Länder” a garantizar los recursos y la financiación de ese proceso de unificación del espacio universitario europeo. Los gobiernos de los estados federados redactaron en octubre un catálogo de medidas de mejora para la reforma educativa que aún debe entrar en vigor, pero cuya fecha límite acordada por los 49 países europeos inmersos en el proceso es 2010.
Para el próximo 30 de noviembre, los estudiantes han convocado de nuevo manifestaciones en toda Alemania.
La presidenta de la comisión de Educación del Bundestag (Cámara baja del Parlamento alemán), la socialdemócrata Ulla Burchardt, tiene previsto reunirse este miércoles con los líderes estudiantiles para abordar la situación. La ministra de Ciencia y Educación, Annette Schavan, quien la semana pasada instó a sus homólogos regionales a acordar mejoras con la comunidad estudiantil para poner fin a las protestas, ratificó este martes el compromiso del gobierno de la canciller Angela Merkel en materia educativa. “El gobierno federal invertirá 12.000 millones de euros en los próximos cuatro años en Educación, buena parte de los cuales se destinarán a los estudios superiores”, afirmó la ministra, en declaraciones a la radio pública Deutschlandfunk.
Salvador López Arnal | Rebelión
Entrevista a Esther Vivas, coautora, junto a Xavier Montagut, del libro Del campo al plato. Los circuitos de producción y distribución de alimentos (Icaria editorial, 2009).
Activista de y en multitud de causas nobles y autora de diversos libros sobre la soberanía alimentaria y los movimientos sociales -Del campo al plato (Icaria, Barcelona, 2009), motivo básico de esta conversación, En pie contra la deuda externa (El Viejo Topo, Barcelona 2008), Supermercados, no gracias (Icaria, Barcelona, 2007) y ¿Adónde va el comercio justo? (Icaria, Barcelona, 2006)-, Esther Vivas es, además, miembro del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales (CEMS) de la UPF, miembro de la redacción de la revista Viento Sur y militante en Izquierda Anticapitalista.
Vivas colabora habitualmente en medios de comunicación alternativos como Diagonal, La Directa y Ecología Política, The Ecologist, entre otros, y en medios convencionales como Público.
¿De qué habláis en este último libro que recientemente ha editado Icaria editorial? ¿De alimentación, de agricultura, de la distribución de los productos?
Se trata de señalar a los principales actores que monopolizan cada uno de los tramos de la cadena agroalimentaria, desde la producción en origen hasta la distribución final, quienes acaban determinando nuestro modelo de alimentación y consumo. Hoy, la comida ha perdido su valor fundamental, alimentarnos, y se ha convertido en un bien mercantil. También analizamos las causas y las consecuencias de la crisis alimentaria actual.
Asimismo, el libro da a conocer las principales alternativas propuestas desde los movimientos sociales, donde destaca en mayúsculas el derecho a la soberanía alimentaria de los pueblos, así como la promoción de sistemas alternativos de comercialización y distribución, priorizando lo local y la relación directa entre campesinado y consumidores, entre otras iniciativas.
¿Qué interés puede tener para un ciudadano o ciudadana de izquierdas temas como la alimentación y su producción y distribución?
Todos nosotros, cada día, comemos y además lo hacemos varias veces al día. Pero nunca nos planteamos de dónde viene aquello que comemos, quién lo ha elaborado, en qué condiciones se ha producido, etc. Detrás de aquello que comemos hay una historia. Una historia de privatización de los recursos naturales, de intereses económicos, de desigualdad Norte-Sur, pero también Norte-Norte y Sur-Sur. Y se trata de desenmascarar esta historia.
Tenemos que reapropiarnos de la producción, la transformación, la distribución y el consumo de alimentos, hoy en manos de muy pocas empresas. De esto habla la soberanía alimentaria: de recuperar el control sobre nuestra alimentación. La tierra para quien la trabaja; el agua y las semillas tienen que ser bienes públicos; relaciones de solidaridad entre el campo y la ciudad; comercialización directa entre productor y consumidor; y unas políticas que pongan en el centro de la producción, la distribución y el consumo de alimentos a las y los campesinos, al bienestar de las personas y el respeto al medioambiente.
Por todo ello, como señala el movimiento internacional de la Vía Campesina, “hoy comer se ha vuelto un acto político”. Creo que la crítica al sistema agroindustrial dominante y la defensa de la soberanía alimentaria debe ser un eje central de lucha tanto del movimiento altermundialista como de cualquier proyecto anticapitalista que denuncie los intentos de buscar una salida pro-capitalista a la crisis contemporánea. Otro mundo requiere otro modelo de agricultura y alimentación.
Has usado varias veces el concepto de soberanía alimentaria. Aunque ya te has aproximado a él en varios momentos, ¿puedes definirlo sucintamente?
El concepto de soberanía alimentaria fue propuesto por primera vez por la Vía Campesina, en el año 1996 en Roma, con motivo de la Cumbre Mundial de la Alimentación de la FAO. La soberanía alimentaria se define como el derecho de las comunidades y de los pueblos a decidir sus políticas agrícolas y alimentarias, a proteger y a regular la producción y el comercio agrícola interior con el objetivo de conseguir un desarrollo sostenible y garantizar la seguridad alimentaria.
Alcanzar esta soberanía requiere una estrategia que rompa con las políticas agrícolas neoliberales impuestas por la Organización Mundial del Comercio, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, y con el sistema económico capitalista dominante, los cuales promueven un modelo de producción agrícola y alimentaria totalmente insostenible.
La alimentación no es hoy un derecho garantizado. Parece obvio que debería serlo. ¿Por qué no lo es? ¿No hay suficientes alimentos para todos los pobladores de la Tierra?
Los alimentos no son hoy en día un bien accesible a todo el mundo y la crisis alimentaria lo ha puesto en evidencia. Y no se trata de un problema de producción como las instituciones internacionales y las grandes corporaciones nos quieren hacer creer, sino que se trata de un problema de acceso.
Hoy se producen más alimentos que nunca en la historia. La producción se ha triplicado desde los años 60, mientras que la población mundial tan solo se ha duplicado. El problema es que, en la medida en que el precio de los alimentos subió, a lo largo de los años 2007 y 2008, en el marco de la crisis alimentaria global, amplias capas de población, especialmente en los países del Sur, no podían pagar el precio de la comida. Hay que tener en cuenta que en estos países se puede llegar a destinar hasta un 80% de los ingresos a la compra de alimentos. Si los precios suben no hay capacidad para adquirirlos.
Es interesante señalar como en el momento álgido de crisis alimentaria, los beneficios de las principales empresas de semillas, fertilizantes, transformación y distribución no pararon de crecer. Hay quienes hacen negocio con el hambre.
Además, de la presentación y el epílogo, se incluye en la segunda parte doce entrevistas con líderes de foros, centros de estudios o agrupaciones campesinas. ¿Quiénes son esas personas? ¿Qué relevancia tienen?
Se trata de personas que forman parte de grupos y cooperativas de consumidores críticos, de centros de investigación, de redes de economía solidaria, campesinos… de América Latina, Asia, África, América del Norte, Europa que nos explican sus experiencias en la lucha a favor de la soberanía alimentaria.
Y es interesante ver cómo a partir de sus historias, reflexiones, anécdotas ponen rostro y desgranan en primera persona las consecuencias del actual modelo de agricultura intensiva e industrial en sus países, comunidades y en sus propias experiencias.
Uno de los temas que aparecen más frecuentemente en las conversaciones es el tema del comercio justo. Algunos de los entrevistados parecen rechazar esta línea. ¿Podrías explicar los términos del debate y vuestra posición en él?
En los últimos años se ha dado una cooptación y una tergiversación de lo que significa el “comercio justo”. Empresas como Nestlé sacan sus propias líneas de café de comercio justo, en Carrefour y en varios supermercados se venden estos productos y en Starbucks se puede tomar una taza de café “justo”. Las multinacionales y los supermercados intentan utilizar el comercio justo para limpiarse la imagen, cuando su práctica empresarial se basa, precisamente, en todo lo contrario.
Nosotros denunciamos y rechazamos estos métodos porque el comercio justo es otra cosa. El comercio justo implica unas relaciones de comercialización justas de origen a fin, del productor hasta el punto de venta pasando por cada uno de los actores de la cadena comercial. Unos criterios que deben de aplicarse tanto en el comercio internacional (café, cacao, azúcar…) como en el local. Nosotros defendemos un comercio justo vinculado a la soberanía alimentaria, donde prima lo local y el comercio internacional debe ser un complemento al primero. ¿Por qué importar miel, vino, aceite de “comercio justo” de un país del Sur si se produce en nuestro territorio? El comercio justo tiene que ser Norte-Sur, Norte-Norte y Sur-Sur.
Más de mil millones de personas pasan hambre en el mundo actualmente. ¿Qué sectores se ven afectados fundamentalmente?
Las mujeres, junto con los niños y niñas, son las más afectadas por el hambre, a pesar de ser las principales productoras de alimentos. En muchos países del Sur las leyes niegan a las mujeres el derecho a la tierra, y en aquellos donde legalmente tienen este derecho, las tradiciones y las prácticas se lo impiden. En Europa, muchas campesinas sufren una total inseguridad jurídica, ya que la mayoría de ellas trabajan en explotaciones familiares donde los derechos administrativos están en manos de los hombres.
Asimismo, las y los campesinos, paradójicamente, son también quienes más pasan hambre, al trabajar en grandes latifundios o explotaciones agroindustriales, en condiciones extremas, sin ser dueños de aquello que producen.
¿Hay hambre en los países del centro del Sistema? ¿Por qué?
Los países del Sur son los más afectados por la crisis alimentaria, pero no podemos dejar de señalar que aquí hay millones de personas que no tienen acceso a los alimentos. En Europa, por ejemplo, se calcula que unos cuarenta millones de personas pasan hambre, más de millón y medio en el Estado español. La crisis económica ha hecho que cada vez más familias tengan dificultades para llegar a final de mes y recurran a la búsqueda de comida en contenedores o entre los deshechos de los supermercados. Se trata, como informa Caritas, de nuevos pobres, personas que hasta hace poco tenían trabajo, pero que ahora se han quedado en el paro: desde obreros de la construcción, inmigrantes, madres solteras, pensionistas o también “trabajadores pobres”, los “working poor”, con empleos mal remunerados y con escasez de ingresos.
¿A qué podemos llamar agricultura biológica o ecológica? ¿Es eficiente este tipo de agricultura?
La agricultura convencional requiere de grandes cantidades de insumos químicos externos y acaba reportando grandes beneficios a la industria agroalimentaria, mientras que hay un empobrecimiento cada vez mayor del pequeño campesinado. La agroecología, en cambio, no utiliza fertilizantes ni fitosanitarios y busca la interacción entre todos los elementos que forman parte del campo, desde un enfoque económico, técnico, ambiental, social, cultural y ético.
Varios estudios demuestran como la producción campesina a pequeña escala puede tener un alto rendimiento a la vez que usa menos combustibles fósiles, especialmente si los alimentos son comercializados localmente o regionalmente. En consecuencia, invertir en la producción campesina familiar y agroecológica es la mejor garantía para acabar con la pobreza y el hambre, y más cuando tres cuartas partes de las personas más pobres del mundo son pequeños campesinos.
Los gobiernos deben apoyar la producción a pequeña escala y sostenible, no por una mistificación de lo “pequeño” o por formas ancestrales de producción, sino porque ésta permitirá regenerar los suelos, ahorrar combustibles, reducir el calentamiento global y ser soberanos en lo que respecta a nuestra alimentación.
Las propuestas hechas desde la agroecología y la Vía Campesina no suponen un retorno romántico al pasado, sino que buscan combinar las nuevas tecnologías y los nuevos saberes con las prácticas tradicionales.
Por lo tanto, ni la agroecología ni la Vía Campesina están, por principio, en contra del uso de tecnologías adecuadas para el trabajo en el campo. Por lo demás, hablas de que la producción campesina a pequeña escala “puede tener” un alto rendimiento. ¿No lo tiene actualmente? ¿Por qué?
Los métodos de producción y distribución de alimentos sustentables y equitativos ya existen, sólo hace falta voluntad política para aplicarlos.
La transformación del actual modelo basado en la agroindustria permitiría garantizar el acceso universal a los alimentos. Así lo constatan los resultados de una exhaustiva consulta internacional que duró cuatro años e involucró a más de 400 científicos realizada por el IAASTD, donde participan, ni más ni menos que, el Banco Mundial en partenariado con la FAO, la UNDP, la UNESCO, representantes de gobiernos, instituciones privadas, científicas, sociales, etc.
Es interesante observar como, a pesar de que el informe tenía detrás a estas instituciones, concluía que la producción agroecológica proveía de ingresos alimentarios y monetarios a los más pobres, a la vez que generaba excedentes para el mercado, siendo mejor garante de la seguridad alimentaria que la producción transgénica.
En la misma línea, apunta un estudio de la Universidad de Michigan que concluye que las granjas agroecológicas son altamente productivas y capaces de garantizar la seguridad alimentaria en todo el planeta, contrariamente a la producción agrícola industrializada y el libre comercio. Está claro que la agricultura campesina puede alimentar al mundo.
¿Se ha superado la crisis alimentaria de estos últimos años? ¿Qué hizo que irrumpiera?
A pesar de que la crisis económica ha hecho que la especulación con las materias primas, una de las causas del auge de los precios de los alimentos, disminuyera, el número de personas que pasan hambre en el mundo no para de crecer.
Más allá de las causas coyunturales que han provocado la crisis alimentaria de 2007-08, ésta es una expresión más de la crisis estructural del sistema alimentario mundial, incapaz de satisfacer las necesidades alimentarias básicas de una parte significativa de la humanidad.
Las políticas neoliberales que se han venido aplicando de forma sistemática desde hace más de treinta años nos han conducido a esta situación: dejando a manos del libre mercado la seguridad alimentaria mundial, liberalizando el comercio y favoreciendo a la agroindustria, usurpando los recursos naturales a las comunidades, convirtiendo a países exportadores de alimentos en importadores netos, transformando los cultivos diversificados a pequeña escala en monocultivos para la exportación y alentando el monopolio en cada uno de los tramos de la cadena alimentaria. Mientras esto no cambie, el hambre en el mundo continuará.
Señálame cinco tareas que la ciudadanía pueda realizar en estos ámbitos y que puedan resultar políticamente interesantes.
Hay que avanzar hacia un consumo responsable y consumir en función de lo que realmente necesitamos, combatiendo un consumismo excesivo, antiecológico, innecesario, superfluo e injusto promovido por el mismo sistema capitalista.
Pero más allá de la acción individual, que tiene un valor demostrativo importante y que aporta coherencia a nuestra práctica cotidiana, es fundamental la acción política colectiva, rompiendo el mito de que nuestras acciones individuales por sí mismas generarán cambios estructurales.
En el ámbito del consumo, podemos participar en cooperativas y grupos de consumo agroecológico que establecen una relación y una comercialización directa con campesinos y productores locales con el objetivo de llevar a cabo un consumo ecológico y solidario.
La acción político-social con el objetivo de conseguir cambios reales en las instituciones políticas y económicas es algo imprescindible: exigir una legislación que prohíba el cultivo y la comercialización de productos transgénicos, que ponga coto al monopolio de la gran distribución, que promueva la agricultura ecológica, que apoye al pequeño campesinado, etc.
Un cambio de paradigma en la producción, la distribución y el consumo de alimentos sólo será posible en un marco más amplio de transformación política, económica y social y para conseguirlo es fundamental la creación de espacios de resistencia, de transformación y de acción política colectiva.
La última pregunta. ¿Por qué hay que prohibir el cultivo y la comercialización de productos transgénicos? ¿De todos ellos?
Los Organismos Modificados Genéticamente tienen graves consecuencias en la agricultura, la salud humana, los derechos campesinos, el medio ambiente.
Los transgénicos contaminan genéticamente a otras especies tradicionales. Varios casos han sido detectados en el Estado español, demostrándose que la coexistencia es del todo imposible. La producción transgénica acaba con la agricultura convencional y ecológica dejando a la agricultura en manos de cuatro multinacionales que controlan el mercado de las semillas, de los productos químicos asociados y, a menudo, la producción. En otras palabras, la biotecnología y los Organismos Modificados Genéticamente profundizan aún más en la desposesión del campesinado sobre el proceso de producción.
Los transgénicos incrementan el uso de agroquímicos con la consiguiente contaminación medioambiental. Como las plantas son tolerantes a un determinado herbicida, se pueden utilizar altas dosis del mismo. Esto genera la aparición de hierbas resistentes, lo que implica la utilización de más productos químicos para combatirlas.
También hay que señalar el impacto de los Organismos Modificados Genéticamente en la salud de las personas. Se han detectado casos de alergias que hasta hace poco no existían causadas por la introducción de nuevas proteínas en los alimentos; aparecen nuevos tóxicos en la comida; resistencias a antibióticos; incremento de la contaminación en lo que comemos.
Los Organismos Modificados Genéticamente tendrían que estar prohibidos como ya sucede, total o parcialmente, en países como Irlanda, Francia, Austria, Grecia, Luxemburgo, Hungría, Italia, Polonia y Alemania, paradójicamente el Estado español es de los pioneros en su producción. Nosotros queremos un territorio libre de transgénicos.
Gracias Esther, gracias por tus documentadas respuestas.
Público.es Vicenc Navarro
Fuente: http://blogs.publico.es/dominiopublico/1671/la-corrupcion-de-las-derechas/
La dictadura que se implantó en España desde 1939 hasta 1978 se conoce en nuestro país como franquismo, implicando que fue una dictadura de un general, Franco, y su Ejército. Aquel régimen, sin embargo, fue mucho más que una dictadura militar. Fue predominantemente una dictadura de clase, en la que la burguesía del país (en sus distintas dimensiones: agrícola, industrial y financiera) utilizó el Ejército para parar las reformas propuestas por un Gobierno democrático que afectaban a sus privilegios. Estado y burguesía en aquella dictadura estaban claramente entremezclados, estableciéndose un maridaje entre el Estado y grandes sectores de la clase empresarial (la gran patronal y la Banca) basado en la corrupción. Esta era una práctica generalizada, de la cual las grandes familias y los grandes bloques económicos en España se beneficiaron enormemente.
La Transición, mal llamada modélica, de la dictadura a la democracia, cambió algo esta cultura de la corrupción, aunque continúa muy acentuada en grandes sectores de la burguesía española (de todas las nacionalidades y regiones de España) como lo atestiguan, entre muchos otros ejemplos, el caso Gürtel y su conexión con la derecha española, y el caso Millet y su conexión con la derecha catalana. La juventud debería saber que durante la dictadura hubo miles y miles de casos Gürtel y casos Millet. La diferencia –una muy importante– es que ahora bastantes terminan en los tribunales, como ha ocurrido en estos casos, mientras que durante la dictadura muy pocos terminaron en ellos. Es interesante señalar, a este respecto, que una de las primeras cosas que hizo Félix Millet cuando llegó la democracia fue transferir parte de sus fondos a cuentas secretas en Suiza. Antes no creía que le hiciera falta. Podía depositar los frutos de su latrocinio en cualquier banco o caja española sin ningún temor. Pero cuando vino la democracia, la burguesía tenía el temor de que las izquierdas pudieran interrumpir aquellas prácticas corruptas. Pero en Catalunya ganó la derecha, que gobernó durante 23 años.
La burguesía catalana –sectores de los cuales se autodefinieron como catalanistas– había tenido relaciones privilegiadas con aquel Estado fascista. Apoyó con todos sus medios el golpe militar que les protegió de las fuerzas democráticas, que probablemente las hubieran encarcelado, y confiscado sus bienes. El padre de Félix Millet, un burgués catalanista de la democracia cristiana catalana (y director del diario católico conservador El Matí) no tuvo ninguna duda, como tampoco la tuvo la mayoría de la burguesía catalana, en anteponer sus intereses de clase a los de la nación catalana apoyando el golpe militar que estableció un genocidio cultural contra Catalunya. Se convirtió en un hombre de confianza del dictador en Catalunya. Fue, también, presidente del Banco Popular. Tal burguesía puso en marcha un proyecto, tolerado por el dictador, de establecer un catalanismo conservador, eliminando cualquier señal de catalanismo laico y progresista. Parte de este proyecto fue el Orfeó Català, el cual dirigió el padre de Millet en 1951.
Se puede ver estos días una interesante exposición en Figueres de cómo los grandes nombres de la burguesía catalana (tales como los dirigentes de la Lliga, así como Jacint Verdaguer, Joan Maragall, Josep Pella i Morgues y otros) depuraron todos los elementos progresistas del catalanismo progresista y laico. Se silenció así el hecho de que las sociedades corales, por ejemplo, habían sido la voz de la clase obrera en Catalunya, y que los jóvenes republicanos bailaban sardanas con un amplio repertorio de narrativas revolucionarias, escritas por el mayor compositor de sardanas, Pep Ventura, definido por la historia tergiversada del sardanismo (que ha purgado sus orígenes populares y obreros) como un “hombre de origen humilde”, expresión utilizada por la burguesía para definir a una persona de origen obrero. Fue esta visión de un catalanismo burgués y conservador, de carácter esencialista y fundamentalista, la que fue promovido por la derecha catalana, que gobernó en Catalunya durante la mayoría del periodo democrático.
Millet hijo sucedió al padre y mostró no tener ningún conflicto entre ser miembro del consejo director de FAES (el centro aznariano de estudios del pensamiento profundamente conservador nacionalista español) y ser presidente de la Fundació Orfeó Català-Palau de la Música, presidente del Orfeó Català, vice-presidente del Consorci del Palau de la Música Catalana y dirigente de muchas otras instituciones catalanistas importantes, estando también en la dirección del Liceo (que todavía tiene una placa en honor del fascismo), el Círculo Ecuestre y muchas otras instituciones del establishment catalán. En definitiva, era uno de los 400 integrantes de las familias que, según había indicado el propio Millet junior, han regido y gobernado Catalunya durante 70 años.
El oasis catalán, durante el periodo democrático, estaba basado en una represión que reproducía el enorme dominio de clase que se perpetuaba a base de un sistema de redes clientelares, del cual CiU era su rama política. Llevaba razón el ex fiscal Jiménez Villarejo, cuando, en una entrevista a El Punt, señalaba que “el caso Millet no es nada más que la continuación de los casos de corrupción de CiU” (23-10-09). El favoritismo a las empresas que pagaban un “impuesto” al partido (caso Caric), las famosas concesiones a la Lotería de la Generalitat (caso Casinos), el caso de la Banca Catalana, el caso Anheuser Busch, el caso del “empresario modélico” Javier de la Rosa, el caso Treball, el caso Turisme, el caso Adigsa, y muchos otros casos son los precedentes del caso Millet. De ahí que los dirigentes de este catalanismo burgués estén preocupados y vean que su Catalunya está siendo cuestionada. No es Catalunya, sin embargo, sino su Catalunya la que lo está.
Vicenç Navarro es catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra
Ilustración de Mikel Jaso
Archivado en: ANTICAPITALISMO, IZQUIERDA ANTICAPITALISTA PUERTOLLANO, LIBERTADES, LOCAL
J., Izquierda Anticapitalista Puertollano.
Recientemente hemos tenido la ocasión de comprobar cómo el Partido Popular de Puertollano hacía una propuesta que contemplaba entre otras cosas la creación de una red wifi pública gratis en Puertollano en base a los fondos del nuevo Plan E de 2010 o también llamados FEIL 2010, aunque también, cómo no, una red de videovigilancia para el control del tráfico y los edificios municipales, para que los ciudadanos de Puertollano estemos más acosados y atacados en nuestra privacidad de lo que lo estamos en la actualidad.
La propuesta no busca sino proponer algo distinto a lo que hace en política municipal el PSOE que, digamos de paso y una vez más, no es sino la derecha privatizadora y neoliberal más auténtica y que nada tiene que envidiar a la del Partido Popular. PP que en este terreno se queda sin una alternativa política ante la rampante derecha encuabierta bajo un partido con un nombre de izquierdas (el PSOE) que gobierna nuestra localidad.
Pero veámos entonces si es acaso el Partido Popular partidario del libre y gratuito acceso a Internet o si esto es tan sólo una propuesta que lanza el principal partido de la oposición (a la que es difícil que decir que no y oponerse públicamente), pero que tan sólo la propone porque no está en el gobierno municipal y, por lo tanto, no se encuentra en la situación de tener que llevarla a cabo. Porque para empezar nada más contrario a políticas favorables a los derechos de los internautas y los ciudadanos que las emprendidas en su momento por el PP cuando participaba en el gobierno y que han desembocado, entre otras cosas, en que tengamos el Adsl más lento y caro de Europa. Eso sí, ello con el lucro de las grandes empresas de telecomunicaciones que operan en el territorio estatal. Algo en lo que no se ha diferenciado para nada la política del PSOE, a pesar de que cuando se encontraba en la oposición dió a entender que sí lo haría.
Todo parece indicar que el proyecto de una red wifipública gratis, acerca del cual el Alcalde de Puertollano ha dicho que lo van a estudiar, (ya hemos prevenido que ésta es una propuesta a la que no es posible decir que no en público, aunque sí con los hechos cuando se olvidé y se quedé guardada en un cajón -como por ejemplo, la ejecución de un estudio epidemológico en Puertollano-) no se va a llevar a cabo. Los fondos, como hemos sabido, se los va a llevar en su mayor parte el agujero del campo de fútboll el cerrú; dinero público con el que se va a tapar la quiebra de Teconsa, empresa relacionada con la trama Gurtel y contratada por el Ayuntamiento hasta unas semanas en las que rescindió unilateralmente el contrato.
Pero es más, el proyecto sería de difícil aplicación en base a las normativas actualmente existente en la que se estipula que la creación de estas redes de internet Wifi gratuitas en los municipios deben de ser en base a fondos privados y no de dinero público, porque según la CMT (el portavoz y defensor en el Estado de las transnacionales de las telecomunicaciones, a pesar de ser un cargo gubernamental) esto constituiría una competencia desleal. Por lo que para llevar a cabo el proyecto, en base a las reglas del juego actuales, habría que recurrir a la financiación privada para impulsar esta iniciativa o que el Ayuntamiento de diese de alta como operador.
Desde Izquierda Anticapitalista nos oponemos a que la prestación de un servicio público como son las telecomunicaciones esté a merced de los intereses privados y de las transnacionales del sector, y reclamamos la renacionalización del sector de las telecomunicaciones y el impulso de una directiva de banda ancha que lleve Internet libre, neutral y gratuito hasta el último rincón de Europa, y el cambio de la normativa vigente que sólo favorece a las operadoras, no a los ciudadan@s.
Pero no nos vayamos a engañar y vayamos a entender tampoco, con la propuesta del PP de Puertollano, que el PP está a favor de libre y neutral acceso a la red o Internet. Esto es sencillamente un disparate, ya que no hay nada que indique que de estar el PP en el gobierno la cosa cambiaría en torno a la agresión que está sufriendo la red por parte de los principales gobiernos mundiales presionados por la industria de los contenidos, que entre otras cosas pretende que los operadores se conviertan en una policia privada y sin control judicial que desconecte a los usuarios que compartan archivos a través de Internet atentando, por ello, contra los derechos fundamentales de privacidad y de libre acceso a la red. Es más, el Partido Popular Europeo es el que está llevando a cabo las políticas más regresivas y agresivas contra los derechos de los internautas; vease el ejemplo de Nicolás Sarkozy en Francia. Otra cosa es que en casa, el Partido Popular no se lleve muy bien con la gente que circula alrededor de la SGAE (Sociedad General de Autores) por redencillas pasadas debido a la condena de un número importante de actores y actrices en contra de la participación de nuestro país en la guerra de Irak. Artistas que, sin embargo, callan (en su inmensa mayoría) ante la participación estatal en la guerra de Afganistán. Una sociedad general de Autores que ha sido, por otro lado, la avanzadilla en la privatización del Estado y del interés general, y en el que hemos visto como una entidad o sociedad privada ha comenzado, primero, a recaudar impuestos públicos tales como el Canon que grava CD´s y DVD´s y, segundo, a gestionar de manera privada -en base a intereses corporativos privados- esos impuestos que gravan incluso al propio Estado.
Por lo tanto, es más que razonable, ante tanto cinismo por parte como de otros, a no confiar en propuestas como ésta y a saber que detrás de propuestas como ésta no se intenta sino crear una falsa imagen que no se corresponde con la realidad de las políticas que realmente llevarán a cabo nuestros responsables políticos municipalesy todo ello para buscar obtener votos fáciles. Una ciudadanía crítica, con memoria debería por lo menos prevenirse ante tal envenamiento del espacio público con tanta sarta de mentiras y a luchar por el libre y gratuito acceso a Internet y por los derechos de los internautas a través de la organización y acciones colectivas.
J, Izquierda Anticapitalista Puertollano
Archivado en: LIBERTADES, NO A LOS CENTROS DE INTERNAMIENTO DE EXTRANJEROS
SOS Racismo, Ferrocarril Clandestino y Médicos del Mundo / Libros Libres Rebelion.org
Este demoledor informe denuncia los tratos inhumanos y degradantes que sufren los inmigrantes internados en los CIE (pdf, 1,72 mb). Para ver el informe pulsa aquí:
Archivado en: ANTICAPITALISMO, LA CRISIS QUE LA PAGUEN LOS RICOS, SINDICAL
Carlos Ottoreuss www.ottoreuss.com
De un tiempo a esta parte, los políticos españoles se tiran más tiempo anunciando que van a hacer una cosa que haciéndola. Zapatero, por ejemplo, se tiró meses y meses insinuando que oiga, que quizás, que lo mismo le daba por subir los impuestos, ojo, que a nadie le sorprendiese si lo hacía, que lo mismo le daba por ahí. “Por Dios, sube los impuestos y cállate de una vez”, pensamos muchos.
Rajoy, por su parte, ya ha perdido la cuenta de las veces que ha prometido poner orden en su partido mientras sus supuestos discípulos pasan directamente de ir a sus mítines para dedicarse a otros asuntos.
De esta serie de vicios y despropósitos, tradicionalmente vinculados a los dos grandes partidos, se está contagiando también últimamente Izquierda Unida. Y más concretamente, su líder, Cayo Lara. ¿Cuántas veces ha insinuado que podría haber una huelga general? Si quieren contamos en los últimos doce meses: una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce… Al líder de Izquierda Unida sólo le ha faltado ser el típico cagueta de las series de televisión que se pone a amenazar: “¡Te cuento hasta tres! Uno, dos… dos y medio, dos setenta y cinco, dos och… ochenta…”.
¿A qué esperan desde Izquierda Unida? Está claro que, con los sindicatos fuera de combate, IU se convierte en la única alternativa para convocar una movilización similar. ¿Acaso no creen que sea necesaria? ¿Acaso no se sabría contra quién ir, si contra el Gobierno o contra el modelo capitalista en general? ¿Acaso la gente no iría porque no podría faltar a sus trabajos de economía sumergida?
¿O quizá sea porque para que haya una huelga general tiene que haber gente trabajando y ahora de eso hay más bien poco?
Yvan Lemaître / NPA
A pesar de su reelección, Karzai está debilitado. Los EEUU y sus aliados son arrastrados por el escándalo del fraude y la corrupción.
Karzai acaba de ser proclamado presidente de Afganistán como consecuencia de la anulación de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, tras la retirada de su único rival Abdulá Abdulá, que no había recibido ninguna garantía contra un nuevo fraude masivo. El rey está desnudo, sin credibilidad ni legitimidad, campeón del fraude y de la corrupción. Mascarada que ridiculiza las pretensiones democráticas de los Estados Unidos y de sus aliados. Karzai había intentado hacerse proclamar vencedor desde la primera vuelta gracias a un fraude masivo conocido por todo el mundo.
Ante el riesgo de ver su puesta en escena electoral completamente desacreditada, los Estados Unidos le han obligado a aceptar una segunda vuelta, que se ha convertido en el segundo acto de la farsa electoral organizada a cuenta de los ejércitos de ocupación por su fantoche. Fantoche que ha cogido a sus comanditarios en su propio juego para imponerse creando una situación de crisis que arruina las pretensiones de la nueva estrategia Obama.
A penas Karzai designado, se sabía que su hermano, ya implicado en el tráfico de opio en el sur del país, era pagado por la CIA desde hacía años. De hecho, lo que los jefes de la OTAN llaman “afganización” de la guerra, es la corrupción generalizada. El dinero gastado en el país sirve por mil y un canales para alimentar la corrupción bajo todas sus formas, para comprar los servicios de los señores de la guerra de los que tienen necesidad las tropas de ocupación, para comprar a los combatientes o talibanes “arrepentidos”, etc. Y hoy Obama pretende la ridiculez de pedir a su marioneta que actúe “mucho más seriamente” contra la corrupción cuando sabe muy bien que su propia política está en su origen a todos los niveles del estado, con Karzai como primer organizador y beneficiario.
En nombre de esta cínica política Obama y sus aliados demandan a los soldados americanos, ingleses, alemanes, franceses… que sacrifiquen su vida. El número de soldados muertos no deja de aumentar: 56 americanos durante el mes de octubre, el mes más sangriento para los Estados Unidos desde el comienzo de la guerra hace ocho años. Brown, el primer ministro británico, se indigna. Declara que no quiere en absoluto arriesgar la vida de sus hombres por un gobierno “que no actúa contra la corrupción”. Pero ni se le pasa por la cabeza la idea de retirar las tropas cuando la oposición a la guerra se amplía en Gran Bretaña.
Las grandes potencias están atrapadas en su propia trampa. Su política es un fracaso que no les deja puerta de salida. El jefe de las tropas de la OTAN, Stanley McChristal reclama el envío de refuerzos, entre 10.000 y 40.000 hombres. El secretario general de la OTAN, Rasmussen, exhorta a los europeos a implicarse más. Obama duda, consulta, difiere su decisión, pero no podrá de una forma u otra, sino plegarse a las exigencias de los militares, la huida hacia adelante, a riesgo de arrastrar a toda la región, incluido Pakistán, a la guerra y una crisis aguda.
Traducción Alberto Nadal
Archivado en: ANTICAPITALISMO, CORRUPCIÓN, CRISIS DE LA IZQUIERDA, LA CRISIS QUE LA PAGUEN LOS RICOS, LIBERTADES
Josep Maria Antentas y Esther Vivas | El Triangle
Los últimos meses hemos asistido a una intensa campaña de propaganda desplegada por los principales gobiernos de todo el mundo, entre ellos el catalán y el español, sobre el final de la crisis. El discurso es simple: lo peor ya ha pasado, la recuperación se aproxima y enfilamos ya la recta final. Asunto concluido. Y dentro de poco, business as usual, como dicen en los Estados Unidos. Mirándolo bien, la crisis no era tan grave.
La realidad, sin embargo, parece un poco diferente. La crisis económica se ha transformado en una verdadera crisis social, donde el desempleo y las dificultades para llegar a final de mes son una realidad que afecta amplios sectores de la población. Estamos al final del principio, no al principio del final.
Más de un año después del crack de Wall Street, a pesar de la retórica de los gobiernos del G20, las medidas adoptadas por todas partes buscan hacer pagar el coste de la crisis a los sectores populares y apuntalar los cimientos del actual modelo económico, sin cambios significativos más allá de la corrección de algunos “excesos”. Contrariamente a algunas ilusiones iniciales, a menudo extraídas de lecturas erróneas de los años treinta, no ha habido un giro neokeynesiano a las políticas dominantes hacia un “capitalismo regulado”.
No lloverán reformas espontáneas desde arriba. Para conseguir un cambio de orientación, habría que construir otra correlación de fuerzas entre capital y trabajo. Pero la respuesta social a los intentos de que la crisis la paguemos todos y todas son de momento todavía débiles. Hay un sesgo muy grande entre el descrédito del actual modelo económico y su traducción en movilización colectiva. Y la política de los grandes sindicados, francamente, no ayuda mucho, y favorece la pasividad y la resignación.
En un paisaje marcado por la crisis hay que añadir el estallido de los graves escándalos de corrupción que han sacudido Catalunya en el último periodo. De nuevo, las explicaciones oficiales que se intentan vender no son creíbles. Si la crisis no es consecuencia del comportamiento irresponsable de cuatro directivos y banqueros avariciosos, sino que se trata de una crisis sistémica y estructural; la corrupción tampoco es resultado de comportamientos aislados de individuos con afán de enriquecerse a todo trapo. La corrupción está ligada a un determinado modelo de desarrollo basado en la especulación inmobiliaria, los vínculos entre poder político y empresarial, y la transformación de los partidos en maquinarias electorales, dirigidas por una casta de políticos profesionales con sensación de impunidad y de blindaje absoluto.
En un contexto como el actual, marcado por la crisis, la corrupción y el desencanto generalizado es necesario organizar una amplia respuesta. Las reacciones de los sectores populares, en escenarios como el actual, pueden estar dominadas por el miedo y el egoísmo o por la rabia frente a la injusticia y la solidaridad. Y orientarse hacia opciones progresistas o girarse hacia alternativas reaccionarias. A pesar de las dificultades de la situación, no hay que ser pesimistas. Estamos aún en una primera etapa.
Las movilizaciones de estos días en Santa Coloma de Gramanet contra la corrupción, las protestas ecologistas con ocasión de la conferencia de la ONU sobre cambio climático en Barcelona y el inicio de los preparativos para organizar una amplia respuesta a la presidencia española de la Unión Europea el primer semestre del 2010 van en la dirección adecuada. Junto a esto, tenemos que seguir trabajando para la construcción de una alternativa anticapitalista hoy más necesaria que nunca, que defienda un horizonte de ruptura con una realidad cada vez más inaceptable.
Archivado en: MEMORIA
Txema Abaigar, Raul Camargo, Jaime Pastor, Miguel Urban (Militantes de Izquierda Anticapitalista)
Nuestra relación social con él estuvo trufada de respeto y simpatía mutua, de enorme consideración y nunca faltó un abrazo al final de cada charla con él. Tal vez no parezca fundamental esto último…. sin embargo, para quienes hemos tenido que convivir con formas a veces desgarradas en las relaciones antisistemicas, esta rúbrica final siempre ha sido un seguro de compañerismo con Eladio.
Y desde hoy le vamos a echar mucho de menos. No sólo compartimos con él luchas y visiones sindicales sino que, además, pudimos acompañar en muchos momentos su interés por apoyar la lucha zapatista, ampliar horizontes en el sindicalismo combativo latinoamericano, participar de los movimientos sociales de aquí y de conocer los de allá….
En Eladio encontramos un compañero dispuesto a escuchar, compartir y trabajar conjuntamente. Y para algunos de nosotros, un amigo. Es díficil llenar los huecos que dejan l@s compañer@s y l@s amig@s, pero su determinación y su gran sonrisa viajarán siempre con nosotr@s en pos de ese mundo nuevo por el que combatimos juntos tantas veces.
Mandamos un gran abrazo a l@s compañer@s de la CGT, familiares y amig@s y quedamos a vuestra disposición para lo que deseéis.
Eladio: para ti ese enorme abrazo que nunca faltó entre nosotr@s y el más sentido respeto, cariño y recuerdo. Puño en alto: hasta siempre.
Algunos cantan victoria
porque el pueblo paga vidas
pero esas muertes queridas
van escribiendo la historia…
(Mario Benedetti)
El jueves, 19 de noviembre, de 13 a 15 horas en las puertas del centro
La representación de los trabajadores, UGT y CTI, han realizado esta convocatoria por las actuaciones de la Dirección de la empresa con trabajadoras que estaban disfrutando de una reducción de la jornada.
http://www.lacomarcadepuertollano.com/diario/noticia.php?dia=2009_11_17¬icia=2009_11_17_No_00.xml
CONFEDERACIÓN GENERAL DEL TRABAJO
Sindicato de Oficios Varios de Puertollano http://cgt-sovciudadreal.es/
NOTA DE PRENSA
¿DISCRIMINA EL AYUNTAMIENTO A LA CGT?
Esta es la pregunta que nos hicimos ante la incomprensible decisión de la concejala de juventud de este nuestro ayuntamiento, al negarnos el uso del salón de actos del centro de juventud el pasado día 3 sobre las 7:45 de la tarde justo el día antes de la asamblea de trabajadores de Silicio Solar. Ni que decir tiene que la desconvocatoria se torna harto difícil con tan poco tiempo.
Todo comenzó el viernes día 30 de octubre cuando Raúl Rodríguez, nuestro secretario de organización, solicito telefónicamente el uso del salón reseñado anteriormente, comunicando que se nos diese la fecha mas próxima posible porque los asuntos a tratar tenían carácter de urgencia. Se nos informó de que el miércoles de la semana siguiente, día 4 de noviembre, era una buena fecha porque estaba libre pero que lo solicitásemos por escrito presentándolo en la OAC (Oficina de Atención al Ciudadano). Como se hizo tarde ese día procedimos a presentarlo el lunes siguiente a primera hora de la mañana y llamamos a última hora para tener constancia de que no había ningún problema y poder así convocar la asamblea. La respuesta fue positiva, al menos así lo entendimos, incluso nos preguntaron por los recursos necesarios, lo que contestamos a través de mail.
Cuando todo parecía desarrollarse con normalidad, al parecer la concejala de juventud, Eva Morales tomó la arbitraria decisión de denegarnos el uso aun cuando el salón de actos permaneció cerrado todo el día… ¿¡¡como!!? Nosotros también nos quedamos de piedra y pensamos que merece una explicación clara de la concejala y/o de su jefe el primer edil y desde luego no nos vale el insulto de que hay que pedirla con una semana de antelación. En la medida de lo posible haremos la petición de estos grandes recintos con mas de una semana de antelación, es razonable pensar que necesitamos ese periodo para comunicar la convocatoria y que esta llegue a todos, pero en algunas ocasiones puede que esto no sea posible y entendemos que debe bastar con única la premisa de que el salón solicitado este libre.
Si, como en este caso, nos encontramos con una sospechosa actuación de un representante municipal, quizá deberíamos entender que se nos deniega caprichosamente, y sea por el motivo que sea, desde luego lo que esto supone una buena manera de enfrentarse a los trabajadores afectados, a todos nuestros simpatizantes y familiares, en general a toda la clase trabajadora.
Aun después de esta mala experiencia, la respuesta a la pregunta que encabeza esta nota debería ser negativa. No podemos decir que el ayuntamiento en conjunto sea culpable de conducta discriminatoria con respecto a CGT, pues las peticiones realizadas a través de la concejalía de cultura nunca han tenido problemas, lo que no exime de culpa a la concejalía de juventud y esperamos que nuestro alcalde sepa trasmitir a la responsable de dicha concejalía las reglas mínimas para la buena convivencia de las distintas organizaciones en nuestro municipio, por lo que hemos solicitado su intervención mediante escrito de queja presentado en la OAC.
Recibid un cordial y solidario abrazo.
Archivado en: ANTICAPITALISMO, CRISIS CCM, ECONOMIA, IZQUIERDA ANTICAPITALISTA, LIBERTADES, LOCAL

Declaración de Izquierda Anticapitalista
Caracterización de las cajas de ahorros
El sistema financiero español tiene con las cajas de ahorros una peculiaridad. Entre las 46 entidades que hay en España ocupan la mitad del negocio bancario. Y estas entidades cuentan con rasgos diferenciales a los bancos porque ni tienen accionistas, no reparten dividendos. Son desde el plano jurídico entidades sin ánimo de lucro y en su gobierno participan diferentes representantes de poderes públicos regionales –ayuntamientos, diputaciones provinciales, gobiernos autonómicos), de agentes sociales y de los propios impositores (los depositantes que cuentan con derechos políticos en su gobierno). Desde estos puntos de vista no son estrictamente banca privada, aunque, tanto por su modelo de gestión, como por su titularidad jurídica, tampoco lo es pública, y comúnmente se les refiere como banca semipública.
Las cajas de ahorros en las últimas décadas han fortalecido su presencia en el sistema financiero español hasta el punto de superar a la banca privada, con unas cuotas de mercado más amplias y ratios de solvencia en algunas de ellas tan sólidos o más que en la banca. IberCaja, La Caixa o Caja Madrid son algunas de esas entidades con gran solidez económica y gran capacidad expansiva. Sin embargo, una parte de las cajas de ahorros se encuentran en una situación frágil dentro del sistema financiero español, como ha sido el caso de Caja Castilla-La Mancha, porque son las principales afectadas por la crisis y, en particular, por el estallido de la burbuja inmobiliaria, a la que contribuyeron decididamente no sólo los mercados financieros, la ley del suelo del PP, sino también el modelo municipal español –dependiente de la obtención de ingresos a través de la recalificación del suelo- y de manera instrumental y diferenciada las propias Cajas de Ahorro.
Los bancos y las cajas han incurrido en una deuda exterior que se estima en un 75% del PIB español con vencimientos de entorno a un 20% para 2009 y 2011, y para enfrentarlas las ayudas públicas (en forma de concesión de avales y compra de “activos no tóxicos”) comportan un volumen que sólo cubren la mitad de los mismos. En el caso de las cajas, la morosidad ha alcanzado cerca del 5%, algo por encima que en los bancos, sobre todo por la insolvencia de los promotores de viviendas, por encima del impago de hipotecados. Dicho de otro modo, si no fluye el crédito, ni hay confianza, es porque detrás de la crisis de liquidez se esconde una crisis de solvencia., fuerte, pero en cualquier caso menos acusada que en otros países del entorno. Debilidad que afecta a ambos segmentos financieros, pero algo más a una parte de las cajas. Sobre todo en las entidades expuestas a la insolvencia del sector inmobiliario.
Está claro que en su día, los favores, el clientelismo y un modelo dependiente del ladrillo puso en peligro las cuentas económicas de algunas Cajas de Ahorros. De un tiempo a esta parte, la situación crítica de éstas ha conllevado un proceso de concentración importante para tratar de sobrevivir y, para otras, alcanzar volúmenes de activos que les permitía dar un salto cualitativo en su competencia con la banca privada. Las cajas de ahorro, en su conjunto, con esta estrategia, suponen el más serio competidor del sistema financiero privado, y, también un objeto de deseo formidable.
Una mala gestión y un mal uso del capital financiero
El modelo de gestión de las cajas es semejante al de los bancos, obtener máximo excedente, mediante el negocio de la financiación, de gestionar el ahorro para orientarlo a la inversión, mediante el crédito, y ganar dinero en los márgenes de intermediación y otras fórmulas de ingreso. Algo realmente importante, más allá de ese negocio bancario en sí, es contar con la “savia” de la financiación, y diversos grupos de presión tratan de obtenerla para sus negocios privados, mediante la incidencia en los miembros de los gobiernos de las cajas. Esto es, se trata de banca semipública, con gestión interna privada, pero los intereses a los que puede responder no sólo son los de la entidad y la sociedad, sino de grupos particulares y partidistas.
Todo el sistema financiero en este país se ha orientado de manera extrema a la consecución de mayores masas de beneficio, y ganar más tamaño y más mercado, no necesariamente de máximas tasas de rentabilidad, en un contexto de márgenes de intermediación extraordinariamente bajos. Se ha perseguido aumentar la cuota de mercado, y ganar más beneficios aún a costa de los márgenes, que sólo se compensaban en parte con las comisiones cobradas. Este contexto, y aquí participa como factor el clientelismo o cálculos de oportunidad partidista que practican algunas Cajas, explican la política de arriesgarse en la concesión del crédito, aún peligrando la devolución.
En efecto, los recursos que movilizan las Cajas de ahorros para hacer fluir desde al ahorro al crédito una capacidad de financiación son muy importantes, y los criterios de su canalización no responden a las necesidades socioeconómicas básicas o generales, y en algunos casos conocidos tampoco de manera siempre prudente a criterios de solvencia o viabilidad –véase el tema inmobiliarias-. No es el futuro y función socioeconómica de la caja lo que se prima, que debería tener una orientación al interés general, sino el interés de los grupos sociales y económicos, o facciones de gobierno, a los que representan los miembros en el gobierno de las cajas.
En este sentido, la composición del gobierno de las cajas resulta decisiva para movilizar y disponer de un recurso que confiere poder económico a diferentes grupos de presión, a veces representados por los mismos partidos políticos o facciones de los mismos en los consejos rectores de las cajas. Desde este punto de vista el papel que juega la ley Aguirre es el de tratar de recomponer y reordenar la composición del gobierno de Caja Madrid para que su facción y los intereses que representa cuenten con mayor poder y recursos para sus propósitos económicos y de proyección política en la escena estatal. Al dar un mayor peso a la asamblea de Madrid sobre el ayuntamiento, y al haber planteado una dirección afín a Aguirre, se perseguía más poder. Aguirre tuvo que pactar con CCOO-Comfia e IU un mayor espacio para ellos, a cambio de que los criterios de gestión y dirección queden en manos del PP, y así al final la “supuesta oposición” ha quedado conforme. Luego el conflicto en el PP ha situado a Rodrigo Rato sobre el candidato de Aguirre, una consecuencia no esperada por la lideresa.
Gobierno de las Cajas ¿es esto democracia?.
El gobierno de las cajas de ahorro está ocupado por representantes de diferentes poderes públicos y sociales y, sin embargo, eso no es garantía de que se responda al interés universal.
Como organización de clase el control social de las cajas debería ser triple: por parte de los impositores, por parte de los y las trabajadoras de la comunidad autónoma a la que está vinculada y de la propia plantilla de la caja de ahorros, y por parte de representantes de la ciudadanía. Sin olvidar el control técnico y la supervisión del banco central y otras figuras de control público. Alguien podría pensar, ¡pero sí ya están diseñadas así!. El problema no es la formalidad sino la sustancia en este caso. Y el problema de que no se representen los intereses reales de los grupos en cuestión se debe a la propia calidad y el modelo de democracia representativa en vigor. La forma de elección, representación y control social alteran profundamente un modelo de democracia sustantivo, con demasiadas derivadas que disuelven su sentido. El problema no es sólo el modelo de democracia representativa, sino su deformación en delegativa en individuos sobre los que apenas se vigila su acción y que pocas veces rinden cuentas de manera clara, salvo a los grupos con los que se relacionan y guardan complicidades.
El modelo de gobierno democrático debería basarse en parámetros como los siguientes:
- Participación de representantes de los diferentes grupos de la sociedad (impositores, ciudadanía, sindicatos del territorio, plantilla de las cajas, etc…).
- Control social cruzado. Por parte de los diferentes grupos entre sí. Control ciudadano rindiendo públicamente las cuentas e informes de gestión.
- En la gestión del capital: Los y las miembro de los órganos de gobierno deben atenerse a un mandato orientado por criterios definidos a los que sujetarse, y dando cuenta transparentemente de su gestión y toma de decisiones y resultados de manera periódica.
- Con una movilización del crédito basada en el interés general: solvencia y viabilidad de la caja, satisfacción de costes, definición de criterios de responsabilidad social de las inversiones, priorización de áreas de actividad, política de tipos y comisiones de carácter popular, etc…
- Control técnico. Por parte del banco central.
El régimen jurídico de las Cajas: peligro de plena privatización.
No obstante, la cuestión en litigio más importante no es ni siquiera todo esto, aunque por aquí se vehiculen muchas disputas. El debate de fondo se encuentra en qué modelo se persigue para las cajas, y el peligro de que la banca privada sea un depredador al acecho. Las cajas suponen un suculento tesoro ansiado por el capital, para fortalecer el espacio del sistema financiero privado. En efecto, lo que está detrás del nuevo sistema control está el intento de privatizar definitivamente las cajas de ahorros. Para ello están en la recámara las denominadas Cuotas Participativas –una especie de acciones sin derechos políticos- que se pretende generalizar y, finalmente darle un peso así a suscriptores y tomadores en la toma de decisiones de la gestión de las cajas de ahorros, otorgándoles derechos políticos. El propósito de la derecha es convertir las cajas en bancos mediante su reconversión a sociedades anónimas.
Por el contrario nosotros debemos defender un modelo de titularidad pública, una banca pública, bajo una gestión con criterios de gestión solvente y que responda a la financiación de proyectos viables de interés general, y que esté controlada social y democráticamente por personas que se atengan a criterios técnicos de eficiencia y que persigan objetivos y prioridades políticamente definidos (obtención del ahorro minorista, crédito a la inversión con perspectivas de desarrollo endógeno e iniciativas socioeconómicas innovadoras y de redistribución social, apoyo al consumo de bienes socialmente necesarios, etcétera).
En suma, las cajas de ahorro deberían cumplir otra función socioeconómica. Facilitar el crédito al tejido productivo social y territorialmente útil, con criterios de desarrollo endógeno e interés universal, sostenibilidad, solvencia y viabilidad económica, derivando responsablemente el ahorro de los impositores hacia actividades que merezcan la pena y se decidan de manera auténticamente democrática. Su función debería garantizar la fluidificación del crédito y su orientación hacia una inversión social y económicamente responsable y útil, y un uso social del excedente, dedicando una gran parte de éste no sólo a fortalecer la solvencia de la caja sino a ampliar la obra social dirigida por criterios políticos adoptados pública, democráticamente y bajo control social.
Izquierda Anticapitalista
12 de noviembre de 2009
Archivado en: FEMINISMO
Sandra Ezquerra | interseccion[e]s
Nos contaban esta mañana en la edición impresa de Público que la subcomisión de Igualdad pide explícitamente “que la exposición a los efectos de bebidas alcohólicas o a las drogas no debe contemplarse como circunstancia atenuante o de eximente” en los delitos relacionados con la violencia de género. Hasta ahí todo bien. Encuentro inaceptable que se presente el “consumo excesivo” de alcohol o drogas como excusa o coartada para evitar asumir responsabilidad por haber ejercido violencia, de cualquier tipo, hacia otra persona. Sea quién sea. No obstante, las recomendaciones de la subcomisión no se quedan ahí y, en lugar de limitarse a reivindicar la asunción de responsabilidades por parte de los agresores machistas independientemente de que estuvieran borrachos o no, pide que en los delitos relacionados con la violencia de género, de manera similar a los cometidos contra la seguridad vial, el consumo de alcohol y de drogas sea considerado un agravante. Según la (oficialista) Asociación de Mujeres Juristas Themis, “el consumo de alcohol y drogas se introdujo como agravante en los delitos relacionados con la seguridad vial, porque se vio como una manera de concienciar a los conductores, y está dando buenos resultados”. Parece ser que se espera que pase lo mismo con el maltrato de mujeres.
De esta manera, se aplica la lógica de introducir una medida represiva para lanzar un mensaje a la sociedad: de la misma forma que se dice que el endurecimiento de las penas en el contexto de la seguridad vial ha derivado en una mayor concienciación y responsabilidad en la carretera, se supone que el agravamiento de las penas que incluyen consumo de alcohol y otras drogas en el contexto de la violencia de género tendrá también un impacto positivo. Yo llevo todo el día preguntándome sobre este supuesto impacto positivo: ¿de qué estamos hablando? Si esta medida consigue mandar un mensaje a la sociedad, ¿quiere decir esto que los “maltratadores” dejarán de beber alcohol? Si es así, ¿directamente dejarán de maltratar? ¿o simplemente pasarán a hacerlo sobrios? Si beber alcohol (ni siquiera ser alcohólico) actualmente no es un delito, ¿cómo se justifica que se convierta en agravante en situaciones de violencia?
Seamos serios. Sin entrar aquí en la polémica sobre el alcohol como agravante en la seguridad vial, creo que es bastante evidente que la relación causa-efecto en este caso no es analógica ni traducible a la del plano de la violencia machista. Mientras que el consumo de alcohol tiene un impacto directo sobre mi capacidad de estar despierta, atenta, de reflejos y de reacción en un coche, no se puede decir lo mismo en el caso de la violencia machista. Aunque está comprobado que el consumo de alcohol y drogas puede, en muchos casos, actuar de detonante de una agresión, la relación entre X (alcohol o drogas) e Y (agresión) no es de causa-efecto. Es decir, el alcohol no es lo que convierte a un hombre en agresor sino lo que le “puede permitir” en situaciones determinadas ejercer una agresión. Si cayéramos en el (fácil) ejercicio de considerar el alcohol como causa estaríamos liberando a la sociedad de la responsabilidad y deber de examinar las ideologías y prácticas patriarcales que hacen que miles de hombres consideren normal o aceptable agredir a una mujer (bastaría con culpar al vino). Y, cómo no, de la responsabilidad y deber de transformarlas. En lugar de desarrollar estrategias y destinar recursos a reexaminar las relaciones patriarcales que organizan nuestra sociedad y que son el germen de la violencia machista, la Ley Integral contra la Violencia de Género y el estado proponen endurecer las penas en torno a detonantes o factores de riesgo para supuestamente reducir el fenómeno (la violencia machista) del que dichos detonantes ni siquiera son la causa.
Estamos, de esta manera, ante una situación doblemente absurda. Por un lado, presenciamos de nuevo la falacia legal de que un aumento de la represión y del castigo pueden en realidad actuar de preventivos. Por otro lado, se castigan hechos que ni siquiera explican (por lo menos por sí solos) la violencia machista, sino que en determinadas ocasiones pueden hacerla estallar y que en la mayoría de los casos no están relacionados con ella. Eso sí, es mucho más sencillo punir el consumo de alcohol que el patriarcado. Pero puestos a agravar, ¿por qué no se pone el gobierno a agravar las penas de violencia de género en base a la situación socioeconómica de la pareja? ¿Por qué no la agravan en los casos de situaciones de dependencia por parte de la mujer que le impide abandonar una situación abusiva? ¿Por qué no lo hacen cuando se da con mujeres inmigrantes en situación irregular que aguantan por miedo a que se las devuelva a sus países? ¿Por qué no lo hacen cuando se da entre jóvenes que no hacen más que imitar y reproducir los estereotipos de dominación y subordinación diseminados desde los medios de comunicación, las escuelas, etc.?
Pues porque si lo hicieran no sólo tendrían que reconocer que algo va mal, muy mal, sino que, inevitablemente, el foco del debate se desplazaría de las “conductas desviadas” de un puñado de violentos a las razones estructurales tras la violencia machista. Y esto, claro está, incluiría un debate, y un cuestionamiento, de las medidas político-económicas que provocan situaciones de estrés y crisis económica en miles de parejas; de las políticas (o su ausencia) que imposibilitan la independencia y autonomía económica y social (y todas las clases de autonomía que se pueden derivar de éstas) de las mujeres respecto a los hombres; de una Ley de Extranjería que hace que las mujeres inmigrantes en el Estado Español sean “ciudadanas” de segunda y tercera clase; de unos medios de comunicación y un sistema educativo que reproducen y promueven cada día la legitimidad del sistema capitalista patriarcal. Hablar de estos factores, entre muchos otros, obligaría al gobierno a centrar el debate en torno a algunos de los principales males de la sociedad en el Estado español en la actualidad y, cómo no, a escuchar reivindicaciones y propuestas de soluciones que, lejos de agravar las penas de cuatro infelices borrachos, se referirían a la necesidad de sacudir el sistema, el mismo sistema que el gobierno gestiona, subvenciona y legitima, de arriba abajo.
Ya me imagino el titular en Público: “los efectos de las políticas perpetuadoras del capitalismo y el patriarcado aprobados por unanimidad en el Congreso como agravantes de la violencia machista…”. Eso sí que lanzaría un mensaje.
Reunión de las Naciones Unidas sobre cambio climático en Barcelona
Esther Vivas | Diagonal
La reunión de las Naciones Unidas sobre cambio climático en Barcelona, previa a la cumbre de Copenhague (COP15) a principios de diciembre, ha tenido un resultado muy negativo y pone de manifiesto la falta de voluntad política para llevar a cabo medidas significativas en la lucha contra el cambio climático. Una vez más, los intereses corporativos han primado por encima de las demandas de los países del Sur y de los movimientos sociales.
La cita, que tuvo lugar del 2 al 6 de noviembre y que reunió a cuatro mil delegados/as de 180 países, terminó con la negativa de Estados Unidos por comprometerse y cifrar sus reducciones de CO2, al mismo tiempo que la Unión Europea daba pasos atrás en sus compromisos y los países en desarrollo exigían medidas reales de reducción por parte de las principales potencias, a la vez que denunciaban los efectos perversos de instrumentos como la Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación (REDD) y los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL). Como afirmaba Milena Ràfols de la campaña El clima no está en venta: “Todo el mundo está pendiente de que el otro mueva ficha y se utiliza al otro como excusa. Estados Unidos no se moja, pero dice que esto no es inconveniente para que otros sí se comprometan”.
De este modo, sigue sin haber respuesta al total de reducción de emisiones que asumirán los países industrializados, ya sean emisiones domésticas o al “mercadeo” de las mismas a través de la adquisición de créditos de carbono por reducciones realizadas en otros países. Tampoco se han dado avances en las cuantías que los países industrializados tendrán que aportar para financiar la adaptación y los mecanismos de apoyo a los países del Sur. En la sesión plenaria, estos últimos exigieron a los primeros un compromiso de reducción de emisiones de un 40% para el año 2020 y que les apoyen económicamente en la lucha contra el cambio climático.
Acuerdos vinculantes
Otro de los frentes de batalla fue la “obligatoriedad” de los acuerdos. Estados Unidos rechazó cualquier posibilidad de un acuerdo legalmente vinculante. Mientras que el Tratado de Kyoto es vinculante legalmente, se apuesta por un nuevo Tratado que sólo sea vinculante “políticamente”. En palabras de Salvador Pueyo de la campaña El clima no está en venta: “Por muchos defectos que pueda tener Kyoto, y teniendo en cuenta que ésta no es nuestra opción, al menos Kyoto obliga legalmente a los países ricos a cumplir ciertos objetivos. Ahora, EEUU y compañía quieren forzar un nuevo acuerdo más flexible para ellos”.
Otra novedad a tener en cuenta fue la negativa de los estados africanos, al principio del encuentro, a seguir con las negociaciones si los países ricos no asumían un compromiso claro de reducción de emisiones y si no se centraban los debates en dicho tema. Este amago de boicot pone de manifiesto la situación límite a la que están llegando las negociaciones y la incapacidad para obtener resultados vinculantes y efectivos.
Barcelona se moviliza contra el cambio climático
En Catalunya, la campaña El clima no está en venta, que agrupa a diversas organizaciones ecologistas, sindicales, de consumo, políticas, ONGs, en defensa del territorio, fue el marco unitario, creado en motivo de la reunión de las Naciones Unidas, que organizó algunas de las principales acciones que se llevaron a cabo en el transcurso de la semana.
El momento de máxima visibilidad fue la manifestación del sábado 31 de octubre, antes del inicio de la reunión, donde cuatro mil personas salieron a la calle para denunciar las falsas soluciones al cambio climático y exigir un acuerdo justo, vinculante y transformador. El miércoles 4 de noviembre, un grupo de unas cincuenta personas de la campaña bloqueó la entrada del centro de negociaciones y desplegó una pancarta donde se leía: “Sin reducción drástica no hay salida”. Asimismo, se llevaron a cabo charlas con ponentes internacionales sobre justicia climática y el impacto de la agroindustria en la generación de gases de efecto invernadero. Éstas y muchas otras actividades se realizaron estos días en Barcelona
A principios de diciembre, Copenhague acogerá la cumbre COP15 de las Naciones Unidas que tendrá que tomar acuerdos sobre estos debates. Allá miles de manifestantes se han dado cita para dejar claro que “el tiempo se acaba”, que son necesarios acuerdos firmes, así como un cambio radical de modelo, si queremos parar el cambio climático.
*Artículo publicado en Diagonal, nº 113. Esther Vivas es miembro de la campaña El clima no está en venta.
Salvador López Arnal RebeliónA veces pienso que miento (Contra el monocultivo de la mente)
Pensa-miento 1: La tierra es de todos, de quien la trabaja, dicen las revoluciones. Mi amigo Jeromo, se detiene en su lucha, y dice que no, que la tierra no es de nadie y sigue cavando en la huerta. Entonces le pregunto, Jeromo ¿qué es eso de la Soberanía Alimentaria? –El derecho a producir –toma un respiro y continua- el derecho de producir hacia adentro.
Pensa-miento 2: Si la observación de un cuerpo esférico nos hace pensar en conceptos cómo la simetría, la equidistancia o la igualdad, está científicamente probado que Pitágoras, Colón y Galileo pensaban confundidos: el Planeta tierra se nos desredondeó por el camino.
Gustavo Duch Guillot
Activista de y en multitud de causas nobles y autora de diversos libros sobre la soberanía alimentaria y los movimientos sociales -Del campo al plato(Icaria, Barcelona, 2009), motivo básico de esta conversación, En pie contra la deuda externa (El Viejo Topo, Barcelona 2008), Supermercados, no gracias (Icaria, Barcelona, 2007) y ¿Adónde va el comercio justo? (Icaria, Barcelona, 2006)-, Esther Vivas es, además, miembro del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales (CEMS) de la UPF, miembro de la redacción de la revista Viento Sur y militante en Izquierda Anticapitalista.
Vivas colabora habitualmente en medios de comunicación alternativos como Diagonal, La Directa y Ecología Política, entre otros, y en medios más convencionales como Público.
¿De qué habláis en este último libro que recientemente ha editado Icaria editorial? ¿De alimentación, de agricultura, de la distribución de los productos?
Se trata de señalar a los principales actores que monopolizan cada uno de los tramos de la cadena agroalimentaria, desde la producción en origen hasta la distribución final, quienes acaban determinando nuestro modelo de alimentación y consumo. Hoy, la comida ha perdido su valor fundamental, alimentarnos, y se ha convertido en un bien mercantil. También analizamos las causas y las consecuencias de la crisis alimentaria actual.
Asimismo, el libro da a conocer las principales alternativas propuestas desde los movimientos sociales, donde destaca en mayúsculas el derecho a la soberanía alimentaria de los pueblos, así como la promoción de sistemas alternativos de comercialización y distribución, priorizando lo local y la relación directa entre campesinado y consumidores, entre otras iniciativas.
¿Qué interés pueden tener para un ciudadano o ciudadana de izquierdas temas como la alimentación y su producción y distribución?
Todos nosotros, cada día comemos, y además lo hacemos varias veces al día. Pero nunca nos planteamos de dónde viene aquello que comemos, quién lo ha elaborado, en qué condiciones se ha producido, etc. Detrás de aquello que comemos hay una historia. Una historia de privatización de los recursos naturales, de intereses económicos, de desigualdad Norte-Sur, pero también Norte-Norte y Sur-Sur. Y se trata de desenmascarar esta historia.
Tenemos que reapropiarnos de la producción, la transformación, la distribución y el consumo de alimentos, hoy en manos de muy pocas empresas. De esto habla la soberanía alimentaria: de recuperar el control sobre nuestra alimentación. La tierra para quien la trabaja; el agua y las semillas tienen que ser bienes públicos; relaciones de solidaridad entre el campo y la ciudad; comercialización directa entre productor y consumidor; y unas políticas que pongan en el centro de la producción la distribución y el consumo de alimentos, a las y los campesinos, el bienestar de las personas y el respeto al medio ambiente.
Por todo ello, como señala el movimiento internacional de la Vía Campesina, “hoy comer se ha vuelto un acto político”. Creo que la crítica al sistema agroindustrial dominante y la defensa de la soberanía alimentaria debe ser un eje central de lucha tanto del movimiento altermundista como de cualquier proyecto anticapitalista que denuncie los intentos de buscar una salida pro capitalista a la crisis contemporánea. Otro mundo requiere otro modelo de agricultura y alimentación.
Has usado varias veces el concepto de soberanía alimentaria. Aunque ya te has aproximado a él en varios momentos, ¿puedes definirlo sucintamente?
El concepto de soberanía alimentaria fue propuesto por primera vez por la Vía Campesina, en el año 1996 en Roma, con motivo de la Cumbre Mundial de la Alimentación de la FAO. La soberanía alimentaria se define como el derecho de las comunidades y los pueblos a decidir sus políticas agrícolas y alimentarias, a proteger y regular la producción y el comercio agrícola interior con el objetivo de conseguir un desarrollo sostenible y garantizar la seguridad alimentaria.
Alcanzar esta soberanía requiere una estrategia que rompa con las políticas agrícolas neoliberales, impuestas por la Organización Mundial del Comercio, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, y con el sistema económico capitalista dominante, los cuales promueven un modelo de producción agrícola y alimentaria totalmente insostenible.
La alimentación no es hoy un derecho garantizado. Parece obvio que debería serlo. ¿Por qué no lo es? ¿No hay suficientes alimentos para todos los pobladores de la Tierra?
Los alimentos no son hoy en día un bien accesible a todo el mundo y la crisis alimentaria lo ha puesto en evidencia. Y no se trata de un problema de producción, como las instituciones internacionales y las grandes corporaciones nos quieren hacer creer, sino que se trata de un problema de acceso.
Hoy se producen más alimentos que nunca en la historia. La producción se ha triplicado desde los años 60, mientras que la población mundial sólo se ha duplicado. El problema es que, en la medida en que el precio de los alimentos subió, a lo largo de los años 2007 y 2008, en el marco de la crisis alimentaria global, amplias capas de población, especialmente en los países del Sur, no podían pagar el precio de la comida. Hay que tener en cuenta que en estos países se puede llegar a destinar hasta un 80% de los ingresos a la compra de alimentos. Si los precios suben no hay capacidad para adquirirlos.
Es interesante señalar que en el momento álgido de crisis alimentaria, los beneficios de las principales empresas de semillas, fertilizantes, transformación y distribución no pararon de crecer. Hay quienes hacen negocio con el hambre.
Además de la presentación y el epílogo, se incluyen en la segunda parte doce entrevistas con líderes de foros, centros de estudios o agrupaciones campesinas. ¿Quiénes son esas personas? ¿Qué relevancia tienen?
Se trata de personas que forman parte de grupos y cooperativas de consumidores críticos, de centros de investigación, de redes de economía solidaria, campesinos… de América Latina, Asia, África, América del Norte y Europa que nos explican sus experiencias en la lucha a favor de la soberanía alimentaria.
Y es interesante ver cómo a partir de sus historias, reflexiones, anécdotas ponen rostro y desgranan en primera persona las consecuencias del actual modelo de agricultura intensiva e industrial en sus países, comunidades y en sus propias experiencias.
Uno de los temas que aparecen más frecuentemente en las conversaciones es el tema del comercio justo. Algunos de los entrevistados parecen rechazar esta línea. ¿Podrías explicar los términos del debate y vuestra posición en él?
En los últimos años se ha dado una cooptación y una tergiversación de lo que significa el “comercio justo”. Empresas como Nestlé sacan sus propias líneas de café de comercio justo, en Carrefour y en varios supermercados se venden estos productos y en Starbucks se puede tomar una taza de café “justo”. Las multinacionales y los supermercados intentan utilizar el comercio justo para limpiarse la imagen, cuando su práctica empresarial se basa, precisamente, en todo lo contrario.
Nosotros denunciamos y rechazamos estos métodos porque el comercio justo es otra cosa. El comercio justo implica unas relaciones de comercialización justas de origen a fin, del productor hasta el punto de venta pasando por cada uno de los actores de la cadena comercial. Unos criterios que deben de aplicarse tanto en el comercio internacional (café, cacao, azúcar…) como en el local. Nosotros defendemos un comercio justo vinculado a la soberanía alimentaria, donde prima lo local y el comercio internacional debe ser un complemento al primero. ¿Por qué importar miel, vino, aceite de “comercio justo” de un país del Sur si se produce en nuestro territorio? El comercio justo tiene que ser Norte-Sur, Norte-Norte y Sur-Sur.
Más de mil millones de personas pasan hambre en el mundo actualmente. ¿Qué sectores se ven afectados fundamentalmente?
Las mujeres, junto con los niños y niñas, son las más afectadas por el hambre, a pesar de ser las principales productoras de alimentos. En muchos países del Sur las leyes niegan a las mujeres el derecho a la tierra, y en aquellos donde legalmente tienen este derecho, las tradiciones y las prácticas se lo impiden. En Europa, muchas campesinas sufren una total inseguridad jurídica, ya que la mayoría de ellas trabajan en explotaciones familiares donde los derechos administrativos están en manos de los hombres.
Asimismo, las y los campesinos, paradójicamente, son también quienes pasan más hambre, al trabajar en grandes latifundios o explotaciones agroindustriales, en condiciones extremas, sin ser dueños de aquello que producen.
¿Hay hambre en los países del centro del Sistema? ¿Por qué?
Los países del Sur son los más afectados por la crisis alimentaria, pero no podemos dejar de señalar que aquí hay millones de personas que no tienen acceso a los alimentos. En Europa, por ejemplo, se calcula que unos cuarenta millones de personas pasan hambre, más de millón y medio en el Estado español. La crisis económica ha hecho que cada vez más familias tengan dificultades para llegar a final de mes y recurran a la búsqueda de comida en contenedores o entre los deshechos de los supermercados. Se trata, como informa Cáritas, de nuevos pobres, personas que hasta hace poco tenían trabajo, pero que ahora se han quedado en el paro: desde obreros de la construcción, inmigrantes, madres solteras, pensionistas o también “trabajadores pobres”, los “working poor”, con empleos mal remunerados y con escasez de ingresos.
¿A qué podemos llamar agricultura biológica o ecológica? ¿Es eficiente este tipo de agricultura?
La agricultura convencional requiere de grandes cantidades de insumos químicos externos y acaba reportando grandes beneficios a la industria agroalimentaria, mientras que hay un empobrecimiento cada vez mayor del pequeño campesinado. La agroecología, en cambio, no utiliza fertilizantes ni fitosanitarios y busca la interacción entre todos los elementos que forman parte del campo, desde un enfoque económico, técnico, ambiental, social, cultural y ético.
Varios estudios demuestran que la producción campesina a pequeña escala puede tener un alto rendimiento a la vez que usa menos combustibles fósiles, especialmente si los alimentos se comercializan localmente o regionalmente. En consecuencia, invertir en la producción campesina familiar y agroecológica es la mejor garantía para acabar con la pobreza y el hambre, y más cuando tres cuartas partes de las personas más pobres del mundo son pequeños campesinos.
Los gobiernos deben apoyar la producción a pequeña escala y sostenible, no por una mistificación de lo “pequeño” o por formas ancestrales de producción, sino porque ésta permitirá regenerar los suelos, ahorrar combustibles, reducir el calentamiento global y ser soberanos en lo que respecta a nuestra alimentación.
Las propuestas hechas desde la agroecología y la Vía Campesina no suponen un retorno romántico al pasado, sino que buscan combinar las nuevas tecnologías y los nuevos saberes con las prácticas tradicionales.
Por lo tanto, ni la agroecología ni Vía Campesina están, por principio, en contra del uso de tecnologías adecuadas para el trabajo en el campo. Por lo demás, hablas de que la producción campesina a pequeña escala “puede tener” un alto rendimiento. ¿No lo tiene actualmente? ¿Por qué?
Los métodos de producción y distribución de alimentos sustentables y equitativos ya existen, sólo hace falta voluntad política para aplicarlos.
La transformación del actual modelo basado en la agroindustria permitiría garantizar el acceso universal a los alimentos. Así lo constatan los resultados de una exhaustiva consulta internacional que duró cuatro años e involucró a más de 400 científicos realizada por el IAASTD, donde participan, ni más ni menos que, el Banco Mundial en partenariado con la FAO, la UNDP, la UNESCO, representantes de gobiernos, instituciones privadas, científicas, sociales, etc.
Es interesante observar que, a pesar de que el informe tenía detrás a estas instituciones, concluía que la producción agroecológica proveía de ingresos alimentarios y monetarios a los más pobres, a la vez que generaba excedentes para el mercado, siendo mejor garante de la seguridad alimentaria que la producción transgénica.
En la misma línea, apunta un estudio de la Universidad de Michigan que concluye que las granjas agroecológicas son altamente productivas y capaces de garantizar la seguridad alimentaria en todo el planeta, contrariamente a la producción agrícola industrializada y el libre comercio. Está claro que la agricultura campesina puede alimentar al mundo.
¿Se ha superado la crisis alimentaria de estos últimos años? ¿Qué hizo que irrumpiera?
A pesar de que la crisis económica ha hecho que la especulación con las materias primas, una de las causas del auge de los precios de los alimentos, disminuyera, el número de personas que pasan hambre en el mundo no para de crecer.
Más allá de las causas coyunturales que han provocado la crisis alimentaria de 2007-08, ésta es una expresión más de la crisis estructural del sistema alimentario mundial, incapaz de satisfacer las necesidades alimentarias básicas de una parte significativa de la humanidad.
Las políticas neoliberales que se han venido aplicando de forma sistemática desde hace más de treinta años nos han conducido a esta situación: dejando en manos del libre mercado la seguridad alimentaria mundial, liberalizando el comercio y favoreciendo a la agroindustria, usurpando los recursos naturales a las comunidades, convirtiendo a países exportadores de alimentos en importadores netos, transformando los cultivos diversificados a pequeña escala en monocultivos para la exportación y alentando el monopolio en cada uno de los tramos de la cadena alimentaria. Mientras esto no cambie, el hambre en el mundo continuará.
Señálame cinco tareas que la ciudadanía pueda realizar en estos ámbitos y que puedan resultar políticamente interesantes.
Hay que avanzar hacia un consumo responsable y consumir en función de lo que realmente necesitamos, combatiendo un consumismo excesivo, antiecológico, innecesario, superfluo e injusto promovido por el mismo sistema capitalista.
Pero más allá de la acción individual, que tiene un valor demostrativo importante y que aporta coherencia a nuestra práctica cotidiana, es fundamental la acción política colectiva, rompiendo el mito de que nuestras acciones individuales por sí mismas generarán cambios estructurales.
En el ámbito del consumo, podemos participar en cooperativas y grupos de consumo agroecológico que establecen una relación y una comercialización directa con campesinos y productores locales con el objetivo de llevar a cabo un consumo ecológico y solidario.
Pero es fundamental que esta acción política trascienda el ámbito del consumo, ir más allá, y establecer alianzas entre distintos sectores sociales afectados por la globalización capitalista y actuar políticamente.
La acción político-social con el objetivo de conseguir cambios reales en las instituciones políticas y económicas es algo imprescindible: exigir una legislación que prohíba el cultivo y la comercialización de productos transgénicos, que ponga coto al monopolio de la gran distribución, que promueva la agricultura ecológica, que apoye al pequeño campesinado, etc.
Un cambio de paradigma en la producción, la distribución y el consumo de alimentos sólo será posible en un marco más amplio de transformación política, económica y social y para conseguirlo es fundamental la creación de espacios de resistencia, de transformación y de acción política colectiva.
La última pregunta. ¿Por qué hay que prohibir el cultivo y la comercialización de productos transgénicos? ¿De todos ellos?
Los Organismos Modificados Genéticamente tienen graves consecuencias en la agricultura, la salud humana, los derechos campesinos, el medio ambiente.
Los transgénicos contaminan genéticamente a otras especies tradicionales. Se han detectado varios casos en el Estado español, demostrándose que la coexistencia es del todo imposible. La producción transgénica acaba con la agricultura convencional y ecológica dejando la agricultura en manos de cuatro multinacionales que controlan el mercado de las semillas, de los productos químicos asociados y, a menudo, la producción. En otras palabras, la biotecnología y los Organismos Modificados Genéticamente profundizan aún más en la desposesión del campesinado sobre el proceso de producción.
Los transgénicos incrementan el uso de agroquímicos, con la consiguiente contaminación medioambiental. Como las plantas son tolerantes a un determinado herbicida, se pueden utilizar altas dosis del mismo. Esto genera la aparición de hierbas resistentes, lo que implica la utilización de más productos químicos para combatirlas.
También hay que señalar el impacto de los Organismos Modificados Genéticamente en la salud de las personas. Se han detectado casos de alergias que hasta hace poco no existían causadas por la introducción de nuevas proteínas en los alimentos; aparecen nuevos tóxicos en la comida; resistencias a antibióticos; incremento de la contaminación en lo que comemos.
Los Organismos Modificados Genéticamente tendrían que estar prohibidos como ya sucede, total o parcialmente, en países como Irlanda, Francia, Austria, Grecia, Luxemburgo, Hungría, Italia, Polonia y Alemania, paradójicamente el Estado español es de los pioneros en su producción. Nosotros queremos un territorio libre de transgénicos.
Gracias Esther, gracias por tus documentadas respuestas.
La crisis económico-energética del sistema capitalista explicada con palabras sencillas en un curso audiovisual de veinte lecciones (5 horas en total)
Chris Martenson www.chrismartenson.com
Traducción de Manuel Talens. Voz en off de Atenea Acevedo.
Público Dominio público
VICENÇ NAVARRO El conflicto de clases mundial
Uno de los argumentos más utilizados en círculos progresistas para explicar la pobreza en el mundo ha sido el que presenta la pobreza de los países mal llamados pobres como resultado de la explotación que sufren por parte de los países ricos. Las poblaciones de los primeros están siendo explotadas por las poblaciones de los segundos. En tal argumento, se considera que el mayor conflicto en el mundo es el existente hoy entre los países del Norte (ricos) y los del Sur (pobres).
Tal postura olvida, sin embargo, que tanto en los países del Norte como en los del Sur hay clases sociales que tienen intereses distintos e incluso contrapuestos. Ignorar esta realidad conduce a una interpretación errónea de la situación en el mundo. Por ejemplo, el golpe militar del general Pinochet en Chile se interpretó, en amplios sectores de la comunidad progresista internacional, como la imposición de una dictadura militar a Chile por parte de EEUU con el fin de evitar la existencia de un Gobierno de izquierdas (que incluía al Partido Comunista) que podía caer en la órbita de la Unión Soviética, adversaria de EEUU.
El problema con esta explicación es que no se corresponde con lo que en realidad ocurrió en aquel país. Yo estaba en Chile durante aquella época. Tuve el enorme privilegio de asesorar al Gobierno de la Unidad Popular, presidido por Salvador Allende, y pude ver de primera mano lo que estaba pasando en aquel país. Los que realizaron y apoyaron el golpe militar fueron, todos ellos, chilenos. La burguesía chilena, la banca chilena, los terratenientes chilenos, la patronal chilena, la Iglesia chilena, los colegios profesionales chilenos y el Ejército chileno, todos ellos componentes de la clase dominante chilena. Se opusieron al Gobierno de Allende porque sus reformas estaban afectando a sus intereses y privilegios.
Por otra parte, quien apoyó el golpe militar no fue Estados Unidos. Muchos pensadores progresistas olvidan con excesiva frecuencia que EEUU no es un país de 302 millones de “imperialistas”. Conozco bien EEUU (donde he vivido más de 40 años) y hay que ser conscientes de que en aquel país hay clases sociales que están en conflicto. Hay una lucha de clases (además de razas) de enorme intensidad y crueldad (la esperanza de vida de un trabajador no cualificado es menor que la de una persona de la clase media alta en Bangladesh, uno de los países más pobres del mundo). No fue EEUU, sino el Gobierno de Richard Nixon, quien apoyó activamente el golpe militar, en un momento, por cierto, en el que el presidente Nixon no podía visitar barrios obreros por su enorme impopularidad (acababa de enviar el Ejército a Appalachia, la cuenca minera de EEUU, paralizada por una huelga que había afectado la distribución de la energía en todo el este del país).
Tiene que entenderse, pues, que una cosa es el Gobierno de un país, y otra cosa es la población que vive en él. No puede asumirse automáticamente que el Gobierno representa los intereses o los deseos de la mayoría de la población. En EEUU, el 68% de la población no cree, por ejemplo, que el Congreso de EEUU o el Gobierno federal de EEUU represente sus intereses. Cree que representa los intereses del mundo empresarial –llamado Corporate Class (CBS, 05-06-08)–.
Cuando la Administración Nixon apoyó el golpe militar en Chile, la mayoría de la ciudadanía no creyó que Nixon representara sus intereses. Esta distinción entre Gobierno y población, sin embargo, raramente se hace en los medios. Así, en otro momento histórico, los medios internacionales hablaron de que “España apoyaba a EEUU en su invasión a Irak”. Esto se escribía en el mismo momento en que millones de españoles estaban en la calle manifestándose en contra de la decisión del Gobierno de José María Aznar de apoyar la invasión en aquel país por parte del ejército estadounidense y a la vez que las encuestas señalaban que la mayoría de la población española se oponía a tal invasión.
Esta falta de distinción entre Gobierno y deseo popular no ocurre al azar. Es parte de un proyecto de intentar legitimar los sistemas llamados democráticos, presentándolos como portavoces del sentir popular, aún cuando, en gran número de sistemas democráticos, el porcentaje de la población que ha votado al partido gobernante no es la mayoría de la población. Este es el caso de EEUU. No puede asumirse, por lo tanto, que lo que hace y decide el Gobierno federal es lo que la mayoría de la ciudadanía estadounidense desea.
Ahora bien, soy consciente del argumento de que la clase trabajadora de los países ricos se beneficia de las políticas exteriores de sus gobiernos. En EEUU, por ejemplo, la gasolina es relativamente barata, y ello parecería dar la razón a aquellas voces que hablan de la complicidad de las clases populares en aquella política exterior basada en la explotación de los recursos –como el petróleo– adquiridos por medios violentos y no democráticos en otros países. Pero tal argumento también ignora varios hechos importantes. Uno de ellos es que si a las clases populares de EEUU se les pregunta (como se ha hecho en encuestas) si preferirían desplazarse al trabajo utilizando transporte público o utilizando su propio coche, la gran mayoría prefiere lo primero sobre lo segundo. Pero el hecho de que no pueda utilizarlo es consecuencia de que la industria del automóvil, en alianza con la industria del petróleo, han destruido el transporte público, realidad claramente documentada (ver Howard Zinn, People’s History of the US). De ahí que el dominio de tales intereses económicos en el diseño de la política exterior e interior ha dañado enormemente los intereses de las clases populares, no sólo en los países del Sur, sino también en el Norte.
Lo que hemos estado viendo en los últimos 40 años es la alianza de las clases dominantes del Norte y del Sur en contra de los intereses de las clases populares del Sur y del Norte.
Vicenç Navarro es Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University
Ilustración de Mikel Casal
Archivado en: ANTICAPITALISMO
www.asaltarloscielos.blogspot.es
Bajo los escombros de esta crisis del capitalismo, dejados tras la quiebra, con demanda de reflote a cargo del dinero público, de buena parte de los buques insignia del sistema (Lehman Brothers, Citibank, Citigroup, CTI Group, General Motors, Nortel Networks,…) quedan ocultas las realidades cuya escala es la humana, la que afecta a los trabajadores y sus familias y que, por ese motivo, no ocupa cabeceras de los periódicos, no aparece en las páginas salmón de las secciones y prensa de negocios, ni abre informativos.
Sólo en contados casos, y de modo marginal, aparece en los medios informativos del poder político y económico algunas noticias que hablan de la resistencia y la dignidad de algunos colectivos de trabajadores frente a la crisis.
Para quienes siguen sosteniendo la definición de los trabajadores como “la clase en ascenso” y su carácter central en las luchas contra el sistema en las sociedades de capitalismo avanzado (esto, es en el centro del sistema), junto con su denuncia del “reformismo” y carácter burgués de otras luchas (las de los movimientos sociales), en vez de verlas como nuevos espacios de protesta y rebeldía, la falta de respuesta combativa a esta crisis ha de haberlos dejado un tanto desorientados. No estaría de más una reflexión de cómo la dependencia de los trabajadores “del reino de la necesidad” se ha extendido, en los países del centro del sistema, hasta su complicidad y seducción ideológica, integrándoles como bloque social sostenedor del mismo sistema.
El resto del artículo en www.anticapitalistas.org
Esther Vivas | La Directa
La crisis climática es hoy una realidad innegable. Según el Panel Internacional Sobre Cambio Climático (IPCC), la temperatura global ha aumentado, entre 1906 y 2005, un 0,74ºC de media y en los últimos cincuenta años esta subida ha doblado prácticamente la de los cien anteriores.
La lógica del sistema capitalista, que antepone los intereses privados a los bienes públicos y comunitarios, es el máximo responsable de esta situación límite. Un modelo productivista, basado en el uso intensivo de recursos fósiles altamente contaminantes, explotación sistemática de la tierra… Un modelo que nos ha conducido a una crisis financiera, energética, social, alimentaria y climática sin precedentes.
Las “soluciones” que se están aplicando para salir de la actual crisis van en una dirección pro-capitalista. Frente a la quiebra de la economía: más ayudas a la empresa privada y a los bancos, mientras el número de parados no para de aumentar. Frente al hambre en el mundo: se apuesta por una nueva revolución verde, más transgénicos y agricultura intensiva, mientras la dificultad para acceder a los alimentos continúa y el número de personas que pasan hambre no para de crecer. Frente al cambio climático: se promueve un “capitalismo verde”, los agrocombustibles, la comercialización con los derechos de emisiones…, mientras el planeta continúa calentándose. En definitiva, nos quieren hacer creer que las soluciones a la “gran crisis” pasan por intensificar, precisamente, aquellas políticas que nos han conducido a la misma.
Estos días, Barcelona acoge la reunión de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático previa a la cumbre de Copenhague (COP 15) donde se quiere revisar el actual protocolo de Kyoto y todo apunta a un previsible fracaso de las negociaciones. Los intereses empresariales, en connivencia con los gubernamentales, priman por sobre la voluntad de reducir los gases de efecto invernadero y acabar con el cambio climático.
Frente esta situación, hay que exigir reducciones drásticas, obligatorias y proporcionales. Los países del Norte son los que más tienen que reducir las emisiones en su territorio y sin recurrir a la compensación por inversiones en países terceros. También hay que impulsar un nuevo modelo energético basado en las renovables y un sistema de movilidad sostenible partiendo del transporte terrestre y de carácter público, a la vez que hace falta una reforma radical de los Mecanismos de Desarrollo Limpio.
Todo esto y más es lo que reivindica la campaña El clima no está en venta, integrada por un amplio abanico de asociaciones ecologistas, en defensa del territorio, cooperativas y grupos de consumo, sindicatos, ONGs… en motivo de la reunión de las Naciones Unidas en Barcelona.
Porque no se puede seguir comercializando con el planeta. La vida, los alimentos, la salud, la tierra, la educación y el clima no son una mercancía.
Esther Vivas es miembro de la campaña El clima no está en venta. Artículo publicado en La Directa, nº 159.
Notitia Criminis http://notitia-criminis.blogspot.com
El 13 de noviembre de 2008 El Mundo, ABC, Expansión, etc. daban la noticia. Román Sanahuja y Domingo Díaz de Mera, el importante empresario manchego amigo personal de Barreda y uno de los principales protagonistas del caso del aeropuerto de Ciudad Real a más, también, de uno de los mayores deudores de la quebrada CCM, habían sido imputados a petición de la Fiscalía Anticorrupción de Sevilla en relación con el caso El Monte.
Notitia Criminis. La conexión malaya en Castilla La Mancha
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Jordi Calvo Rufange/www.blogs.publico.es/altermundista
La caída del muro de Berlín ha sido interpretada de forma mayoritaria como la victoria del capitalismo sobre el comunismo. Veinte años después de la caída del muro de Berlín parece que el viejo comunismo se ha metido en el cajón del olvido, ya que ni China sigue sus preceptos. Tras estos años el comunismo que conocíamos prácticamente se ha desvanecido, salvo excepciones puntuales como la de Cuba. El capitalismo por su parte amplia su radio de acción con su agresiva estrategia globalizadora comandada por las Instituciones Financieras Internacionales y las grandes transnacionales. Sin embargo ha surgido un nuevo comunismo (o socialismo), al menos en retórica, el llamado socialismo del siglo XXI de Hugo Chávez. También han surgido, o tenido más visibilidad, otros nuevos proyectos de izquierda como el Nuevo Partido Anticapitalista francés, en España llamado Izquierda Anticapitalista.
El punto de inflexión entre el desánimo en las izquierdas tras la caída del muro y la revitalización de principios de siglo, podríamos situarlo en la explosión ciudadana de Seattle contra la OMC, en 1999, donde se hizo visible que se estaba dando una nueva etapa de reinvención de la izquierda, que abrió paso al movimiento antiglobalización y al Foro Social Mundial. La caída del muro de Berlín pudo ser positiva para la izquierda mundial, porque supuso el rompimiento con las desafortunadas prácticas de la izquierda soviética y la posibilidad de explorar nuevos caminos para ofrecer una alternativa al capitalismo neoliberal, que ha levantado y permite que haya cada vez más muros, en zonas en conflicto y, sobre todo, entre ricos y pobres, privilegiados occidentales e inmigrantes en busca de una vida mejor. Quizá, al contrario de lo que muchos piensan, la caída del muro de Berlín supuso el principio del fin del capitalismo.
Secretariado Permanente de la CGT www.cgt.org.es
“Las entidades financieras SANTANDER, BBVA, POPULAR, LA CAIXA y CAJA MADRID, en 9 meses engordaron a sus accionistas con 13.602 Millones de euros de beneficios”
No hay dudas sobre quién está pagando su crisis. La crisis no es de tod@s, ni lo ha sido nunca.
Los dos gigantes, Santander y BBVA, obtuvieron 6.740 y 4.179 millones de euros. ¿Cómo es posible que las políticas del Gobierno y de la UE, por medio de su Banco Central, sigan metiéndoles miles de millones de euros al 1% para luego estos mismos bancos comprarle deuda a los estados y cobrarles hasta el 5%?
Estas políticas de transferir miles de millones de dinero público que los gobiernos del mundo están imponiendo, de manera absolutamente antidemocrática, sin consulta ni debate, para mantener el “chiringuito financiero”, sólo tiene un nombre: estafa a la población, estafa y atraco a los bolsillos de las y los trabajadores
El modelo capitalista está basado en el concepto de “darwinismo social”: sólo los más aptos sobreviven y lo hacen a costa de los demás, mediante el egoísmo, la competitividad, el individualismo, la propiedad privada… El progreso para ricos, banqueros, ejecutivos, poderosos, políticos, significa desarrollismo, crecimiento y consumo sin límites para seguir obtención beneficios por encima de la salud de las personas, por encima de la propia existencia de la vida en el planeta.
Este “progreso”, para los especuladores del ladrillo, de la banca, de los alimentos o la energía, lo han basado en su enriquecimiento y bienestar personal y lo han hecho desde la más absoluta impunidad e irresponsabilidad porque cuando su modelo “revienta”, somos la mayoría social, las personas trabajadoras, las clases populares, inmigrantes, precarios, jóvenes, quienes tenemos que hacer un esfuerzo y arrimar el hombro para pagar su crisis.
En estos momentos de crisis, sus leyes inexorables nos aplastan:
despidos;
mayor desregulación de los mercados de trabajo;
cierres de empresas en todos los sectores ;
despidos masivos: NISSAN, ELECTROLUX, SEAT, OPEL, RENAULT, DELPHI, MICHELIN, MARTINSA-FADESA, TECNOCASA, FCC, ACCIONA, ENDESA, IBERDROLA, GAS NATURAL, ROCA, SPANAIR, LA BANCA, IBERIA, RTVE, TELEFONICA y cientos de Contratas y Subcontratas;
reestructuración en todos los sectores de la producción y los servicios;
despidos invisibles de millones de trabajadores temporales;
deslocalizaciones de industrias enteras;
congelación salarial;
pérdida de poder adquisitivo;
moderación salarial trianual;
subida de impuestos en el IVA;
despido libre y gratuito;
“paz social” y “reforma laboral”;
congelación del gasto público;
privatización de los servicios públicos y sociales;
maquinaciones y tropelías para alterar el precio de la vivienda, alimentos, materias primas.
Desde CGT tenemos que claro que hay que acabar con estas reglas de juego injustas en las que sólo gana una minoría a costa de la mayoría.
Las personas trabajadoras tenemos que apostar por otro modelo social que garantice lo suficiente para todos y todas, basado en el reparto, el compartir, la armonía en la relación con el medio natural, la solidaridad, el apoyo mutuo, la igualdad, la libertad, la justicia social. Estos son los pilares sobre los que construir un nuevo modelo social que contemple el verdadero progreso social en función de las personas y no de los mercados.
Como trabajadoras y trabajadores estamos inmersos en la tarea de alcanzar mayores cuotas de la MOVILIZACION SOCIAL HACIA LA HUELGA GENERAL.
Nos va la VIDA en ello.
Carlos Ottoreuss www.ottoreuss.com
Si vivimos en un país en el que la cuarta mayor preocupación de los ciudadanos es la clase política, por delante de ETA o la violencia de género, es que tenemos un problema. No es que hayamos descubierto ahora que la inmensísima mayoría de los políticos sean unos corruptos, que parece que ya lo habíamos asumido, pero parece que se han pasado de la raya. Hasta el punto de ser los cuartos en nuestra lista de preocupaciones.
Y no deja de ser curioso, ya que los detractores de la democracia directa y defensores del voto en elecciones, siempre han defendido -con un argumento tan legítimo como cualquier otro- que, ante la necesidad de delegar decisiones en alguien para que nuestra vida sea más cómoda, la mejor solución es hacerlo en la clase política. Pero algo tiene que ir mal si las personas destinadas a hacernos la vida más sencilla se acaban convirtiendo en uno de nuestros principales dolores de cabeza.
¿Y por qué nos preocupan tanto los políticos? ¿Porque son unos corruptos? ¿Porque son unos lerdos, quizás? Pues por un poco de cada, oiga. Lo primero es obvio, aunque, como decíamos antes, parece que todos nos hemos acostumbrado a que nuestros políticos metan la mano donde no deben. Además, ¿es que acaso no haríamos nosotros lo mismo en su lugar? Si es que uno no es de piedra.
Sin embargo, yo al menos no me he acostumbrado a ver que a una grandísima parte de nuestros políticos les falta directamente un verano. Es cierto que todo ciudadano lleva a un concejal dentro y se cree más inteligente que cualquier político cuando en realidad no lo es, pero más cierto es que cuando algunos políticos abren la boca nos dejan ciertas dudas acerca del nivel medio de neuronas que existe en aquel gremio. Y es que si uno lee la prensa puede encontrarse a una persona defendiendo una dictadura y lamentando la caída del muro de Berlín, a otro señor hablando de la “extraordinaria placidez” franquista, otro diciéndole a la DGT que le dejen beber y conducir tranquilo y otra señora hablando de acontecimientos planetarios. Y éstos son sólo algunos de los ejemplos que nos demuestran que muchos de nuestros políticos no sólo son unos corruptos, sino que, de hecho, deberían tener prohibido directamente abrir la boca.
No sea que a alguien les dé por seguirles la corriente.
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J. Izquierda Anticapitalista Puertollano
Ante la inauguración en Puertollano de una instalación deportiva municipal “pública” pero de gestión privada.
El pasado viernes se inauguraba por parte de las autoridades municipales de Puertollano, entre ellos el concejal de Deportes, la primera instalación deportiva municipal de gestión privada que tendrá nuestra localidad; en concreto el centro deportivo Las Raquetas “La Mina”, situado en la calle Malagón. Pero lo que nuestros políticos venden a la ciudadanía como la panacea, como el futuro y como un reto, no será sino peor, más caro y, además, privado. Los ciudadanos tendremos que ver como un bien público se gestiona con criterios privados en los que primará la rentabilidad ante la calidad en la prestación del servicio, la rentabilidad frente a los derechos laborales de los empleados y la rentabilidad frente a las garantías del servicio público.
La concesión realizada por el gobierno municipal, que es por 30 años y prorrogable 20 años más, hipoteca nuestro futuro a merced de los intereses privados y pone una vez más recursos públicos (fondos públicos suelo público, dinero público) al beneficio de capitalistas privados que se establecen en Puertollano al calor de estos suculentos desvíos de dinero público en forma de subvenciones, precios de suelo regalados y tantas otras cosas.
Habría que atender a la cantidad de recursos públicos destinados por el Ayuntamiento a este proyecto y la cantidad y calidad de los empleos creados, que suponen un total de 7 y que con toda seguridad serán precarios y sujetos a la temporalidad. Algo que, no olvidemos, está haciendo un partido político que se hace llamar socialista y de izquierdas; pero que, como sabemos, abandonó los principios y políticas de izquierda por las políticas neoliberales y privatizadoras en lo económico, también, como no, en Puertollano.
Nosotr@s ya hemos visto a lo largo de la historia más reciente de Puertollano, las “ventajas para la ciudadanía” que tiene la gestión privada de las instalaciones y bienes públicos en nuestra localidad.
Un ejemplo lo tenemos los veranos en la externalizada piscina en la Dehesa Boyal, en la que en los veranos teníamos que ver, entre otras muchas cosas, como los socorristas trabajaban al mismo tiempo como vendedores de entradas, trabajadores de limpieza y vigilantes de la piscina -algo prohibido-, además de fuera, en ocasiones, de su horario laboral, la suciedad, y carencias en el servicio, pasando por la fuerte precariedad que han generado entre los trabajadores contratados en dichas instalaciones. Unas instalaciones que han estado sujetas al afán de lucro, y no a la prestación de un servicio de calidad, público y con garantías para el conjunto de la ciudadanía.
Las consecuencias de todo ya sabremos cuales serán: mayor precariedad, menor y peor calidad, y unos recursos y fondos públicos que irán a parar a manos privadas como en tantos otros casos; véase el famoso Café Retro, ahora Burger King, que ha recibido y sigue recibiendo subvenciones por tener la consideración de un bien público, cuando no es sino única y exclusivamente privado. De lo que se desprende que estás políticas municipales del PSOE no pretenden más que desviar fondos públicos a lo privado y a lo que es contrario al interés general, en tanto que es de naturaleza privada y no pública.
En Puertollano la máquina de la privatización avanza demasiado deprisa, habrá por ello que ponerle freno y hacerla retroceder antes de el fénomeno de las privatizaciones adquiera consecuencias más dramáticas. Por ello desde Izquierda Anticapitalista Puertollano llamamos a cambiar y derrotar estas políticas y a luchar por unos servicios cien por cien públicos en la calle y por qué no, también en las urnas.
J., Izquierda Anticapitalista Puertollano
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Publicado en la revista digital SISTEMA, 6 de noviembre de 2009
Este artículo contrasta los derechos laborales en Dinamarca con los existentes en España, señalando que el excesivo poder de la patronal explica la escasa protección social y limitada eficiencia económica existente en España.
Dos hechos ocurridos estos días (hechos que pasaron desapercibidos en los medios de información de mayor difusión del país) muestran lo retrasada que está España en su sensibilidad laboral y social. O dicho de otra manera, estos hechos documentan lo enormemente poderoso que es el mundo empresarial en nuestro país. Veamos.
El primer hecho es la decisión del National Board of Industrial Injuries (el equivalente a nuestro Instituto Nacional de Seguridad Social) de Dinamarca, el cual ha decidido dar indemnizaciones a las mujeres con cáncer de mama, que lo hayan tenido como consecuencia de trabajar durante muchos años en turnos de noche, una condición laboral que se considera de alto riesgo para desarrollar tal enfermedad. El cáncer de mama es la causa de muerte más frecuente entre mujeres de 40 a 55 años, y representa el 45% de todos los cánceres que sufren las mujeres. En Dinamarca, una mujer con cáncer de mama, y que haya trabajado durante un largo periodo de su vida laboral en turnos de noche, y no tenga otros factores de riesgo que puedan haberle causado el cáncer, recibe automáticamente tal indemnización.
No así en España, donde tal causa de cáncer no es ni siquiera reconocida. Es más, aunque lo estuviera, el proceso que decide sobre indemnizaciones a los trabajadores que han enfermado por causas laborales es extremadamente favorable al mundo empresarial, el cual controla las Mutuas Laborales, las cuales usan todo tipo de intervenciones legales, habidas y por haber, exigiendo pruebas imposibles de proveer, para negar las indemnizaciones a los pacientes o a sus familiares. Cualquier médico que haya aportado evidencia a favor de sus pacientes en los tribunales sabe lo costoso, difícil, extenuante e injusto que es el sistema legal español, sesgado en contra del trabajador (que contrajo la enfermedad laboral) y a favor del mundo empresarial.
Prueba de lo que digo es el segundo caso al cual quiero hacer referencia. Mientras el Instituto Nacional de Seguridad Social de Dinamarca daba automáticamente la indemnización a 38 trabajadoras con cáncer de mama, que habían trabajado en turnos nocturnos más de veinte años, sin que tuvieran otros factores de riesgo, un Juzgado de lo Social (que decide en casos laborales) en Huesca, fallaba en contra de un trabajador que había contraído cáncer de páncreas como resultado de haber estado trabajando veinte años con compuestos químicos organoclonados, que se conoce causan este tipo de cáncer. Varios expertos declararon que las causas más importantes de este tipo de cáncer son el tabaco, la diabetes y la exposición a tales sustancias químicas. El paciente, el obrero Fernando Martínez (que falleció este junio), no fumaba, no tenía diabetes, ni ninguna otra condición que pudiera haberle causado tal tipo de cáncer. La causa era haber estado expuesto a estas sustancias químicas sin ninguna protección (que la empresa no proveyó). Ello no le fue suficiente a la juez titular del Juzgado Social de Huesca, que negó que la Mutua Laboral debiera proveer indemnización al Sr. Martínez pues, aunque estuviera expuesto a una sustancia que podía haberle causado tal cáncer, no había evidencia de causa directa y exclusiva, siendo razonable –dijo la juez- que una persona, en ausencia de una relación de causa-efecto, pudiera tener dudas sobre el caso. Es más, en España no se reconocía el cáncer de páncreas como posible enfermedad laboral. Y así terminó el caso.
Varias conclusiones se derivan de estos hechos (narrados por Berta Chulvi, Neus Moreno y Benito Carrera en la Revista de Salud Laboral de CCOO, uno de los forums más creíbles en cuanto a condiciones laborales en España). Una, es el enorme poder de la patronal en España y el sesgo sistemático y sistémico de los tribunales, llamados de justicia, a favor de la patronal. Es una situación que debiera indignar a cualquier persona con sensibilidad democrática. La transición inmodélica que tuvimos en España significó un cambio de una dictadura (enormemente favorable a la clase empresarial) a un sistema democrático sumamente insuficiente, en que tal poder de clase se muestra en la gran desprotección de la clase trabajadora, desprotección que se reproduce en los tribunales.
La segunda conclusión es que este excesivo poder de la clase empresarial interfiere en la eficiencia de la economía española. Dinamarca, como los otros países nórdicos de tradición socialdemócrata (en este momento Dinamarca está gobernada por una coalición de partidos conservadores y liberales que han respetado las conquistas sociales adquiridas durante muchos años de gobierno socialdemócrata), es uno de los países que ofrece mayor protección y seguridad al trabajador, siendo, a la vez, uno de los países con mayor eficiencia económica. Incluso Davos (el Vaticano liberal) así lo reconoce. Tales países están entre los que tienen mayor eficiencia económica, y mayor flexibilidad laboral. La famosa flexiseguridad se inventó en Dinamarca. En aquel sistema, el trabajador y los sindicatos que les representan colaboran en flexibilizar el mercado de trabajo. Y lo hacen porque tal flexibilidad no afecta a su seguridad y protección social. El gasto público social (30% del PIB) y la legislación laboral protegen al trabajador. Aquí en España (el gasto en protección social es el 19% del PIB), el excesivo poder empresarial, mal acostumbrado al régimen dictatorial, quiere imponer la flexibilidad a base de desregular y empobrecer el mercado de trabajo, haciéndole incluso difícil al trabajador el recibir compensación por un daño que, en la mayoría de casos, se debe a la negligencia empresarial. El contraste entre los dos casos que cito en este artículo es abrumador y ofende a cualquier persona que haya luchado por tener un país más justo y democrático del que tenemos.
Y una tercera consecuencia es la escasa visibilidad mediática que tienen estos temas laborales, reflejo de un excesivo poder empresarial. Los medios de mayor difusión en el país ignoran estas realidades que alcanzan niveles de crueldad.







































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El Che y la lucha por el socialismo
Las razones de Octubre
Cambio Climático y alternativa ecosocialista




























































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